27 Mayo 2002 Seguir en 
La demanda de mercadería suelta está ocupando un espacio cada vez más importante en el comercio nacional. Y nada mejor que una profunda crisis para agudizar la imaginación.
En Buenos Aires, según adelantó a LA GACETA el empresario mayorista José Quirós, está a punto de abrir una cadena de negocios de venta de alimentos fraccionados.
La diferencia que tendrán estos comercios con, por ejemplo, los almacenes, las semillerías o las especieras, es que venderán productos de primeras marcas, en condiciones de infraestructura, fraccionamiento y manipulación similares a las de los supermercados.
"Se trata de una cadena de negocios con expendedores especiales, con locales armados de acuerdo con las actuales normas de higiene", reveló Quirós.
Centros de distribución
El empresario dijo que en la Capital Federal ya hay algunos comercios que venden productos alimenticios y de limpieza sueltos, pero aclaró que esta será una cadena mayorista que abastecerá a los centros de distribución más pequeños."Se venderán las mejores marcas y los productos de primera calidad, pero sin envases, lo que genera un ahorro de entre el 30 y el 40%, respecto del mismo producto envasado", describió el comerciante.
Quirós dijo además que la venta fraccionada permite otra enorme ventaja: se puede comprar 300 gramos, en vez de un kilo de harina o del mejor café existente en el mercado.De esta manera, el ahorro final puede ser de entre el 60 y el 100%, según el producto. El comerciante tampoco recarga en la mercadería otro ítem que tiene gran incidencia en el costo: la publicidad.
Hasta el momento, una de las mayores desventajas que tienen algunos alimentos que se venden fraccionados, como por ejemplo la yerba, el arroz o los cereales, es que son de bastante menos calidad que los de primeras marcas que vienen envasados.
En Buenos Aires, según adelantó a LA GACETA el empresario mayorista José Quirós, está a punto de abrir una cadena de negocios de venta de alimentos fraccionados.
La diferencia que tendrán estos comercios con, por ejemplo, los almacenes, las semillerías o las especieras, es que venderán productos de primeras marcas, en condiciones de infraestructura, fraccionamiento y manipulación similares a las de los supermercados.
"Se trata de una cadena de negocios con expendedores especiales, con locales armados de acuerdo con las actuales normas de higiene", reveló Quirós.
Centros de distribución
El empresario dijo que en la Capital Federal ya hay algunos comercios que venden productos alimenticios y de limpieza sueltos, pero aclaró que esta será una cadena mayorista que abastecerá a los centros de distribución más pequeños."Se venderán las mejores marcas y los productos de primera calidad, pero sin envases, lo que genera un ahorro de entre el 30 y el 40%, respecto del mismo producto envasado", describió el comerciante.
Quirós dijo además que la venta fraccionada permite otra enorme ventaja: se puede comprar 300 gramos, en vez de un kilo de harina o del mejor café existente en el mercado.De esta manera, el ahorro final puede ser de entre el 60 y el 100%, según el producto. El comerciante tampoco recarga en la mercadería otro ítem que tiene gran incidencia en el costo: la publicidad.
Hasta el momento, una de las mayores desventajas que tienen algunos alimentos que se venden fraccionados, como por ejemplo la yerba, el arroz o los cereales, es que son de bastante menos calidad que los de primeras marcas que vienen envasados.







