La concejala de San Miguel de Tucumán Graciela Suárez, del Frente para la Victoria, ratificó esta mañana en todos los términos su proyecto para que se prohiban las fiestas electrónicas. En una conferencia de prensa, insistió en que su propuesta está basada en la tragedia que ocurrió en Costa Salguero el último fin de semana, en la que murieron cinco jóvenes.
"Me criticaron porque la idea sería absurda pero, en realidad, absurda es la forma en la que murieron estos chicos. El objetivo es pedirle al Poder Ejecutivo que no habilite este tipo de fiestas porque me interesa la prevención", expresó esta mañana.

Consultada por LA GACETA sobre si cree que la prohibición es un camino para evitar el consumo de drogas, manifestó: "la Ciudad de Buenos Aires ya tomó esta decisión y en la provincia de Buenos Aires estarían por hacer lo mismo. No quiero que los empresarios de ese tipo de actividades vengan a Tucumán".
En relación al período por el que se extendería el impedimento para que no haya fiestas electrónicas en San Miguel de Tucumán, reconoció no haberlo precisado en su proyecto. "No lo puse porque lo hice en función de la urgencia pero eso y otros aportes se pueden incorporar a la iniciativa una vez que se trate en las comisiones", dijo.

Respecto de las críticas que recibió, reconoció conocer que el oficialismo del Concejo no estaría dispuesto a aprobar su propuesta. "No me importa que pase eso, creo en el diálogo y en que es necesario que acordemos un proyecto conjunto", señaló.
Interrogada sobre porqué la denegación de habilitación de fiestas electrónicas, ya que el consumo puede suceder también en otro tipo de encuentros, dijo: "porque las electrónicas son especiales, el problema ya está instalado y debemos actuar rápido".







