Bajar el gasto público es necesario para que lleguen inversiones

03 Abril 2016

“La situación fiscal que heredó el nuevo Gobierno nacional es muy grave. No tiene chances de aumentar la recaudación tributaria, porque los impuestos están en niveles máximos históricos. Y bajar el gasto público tampoco será fácil, porque hay muchos compromisos del Estado que están indexados, como jubilaciones y asignaciones familiares. Entonces, es muy pequeña la proporción del gasto estatal en la cual el Gobierno tiene margen para operar”, observó el economista tucumano, Osvaldo Meloni, director del Instituto de Investigaciones Económicas, de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).

Durante una entrevista con DINERO, el especialista señaló que la posibilidad de dejar atrás el default es una buena noticia para la Argentina, aunque aclaró que no es para festejar. “Es bueno salir de esa situación. El Gobierno podrá tomar deuda a tasas más favorables”, remarcó. No obstante, advirtió que la chance de regresar al mercado internacional de créditos debe orientarse hacia el crecimiento económico, y no para pagar gastos corrientes del Estado. “Por esta razón es necesario bajar los niveles de gasto público, para reducir el déficit fiscal”, insistió.

“Con el aumento de las tarifas de los servicios públicos, lo ocurre es que se disminuyen los subsidios del Estado. Lo mismo sucede con los despidos en el sector público. Lo que se busca con esto es reducir las gastos del Estado. Es cierto que hay un fuerte ajuste, pero la realidad es que no queda otra alternativa para bajar el déficit fiscal y para normalizar la economía”, consideró el especialista.

Los recortes de subsidios a las tarifas de los servicios públicos y la reducción del empleo estatal que encaró la gestión del presidente Mauricio Macri son, según el docente universitario, las dos porciones de la estructura del gasto público en las cuales el Gobierno puede operar. “La salida del default abre un nuevo horizonte para la Argentina. Será muy difícil despegar, porque hay que avanzar en las correcciones económicas, que son muy necesarias también para la llegada de inversiones extranjeras”, remarcó Meloni.

Finalmente, aseguró que el éxito del nuevo panorama económico dependerá de muchos factores, no sólo de los cambios internos que impulsa el Gobierno. “La llegada de inversiones también dependerá de cómo marche el mundo, con Brasil que está muy complicado”, avizoró.


Destino de fondos 

El Estado nacional destinó, durante 2015, $ 51.000 millones para subsidiar al sistema de transporte en la Argentina. Así lo indicó un informe reciente que elaboró la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP). En subsidios al gas, el Gobierno nacional gastó $ 27.145 millones, mientras que a la generación de energía eléctrica se orientaron $ 89.793,3 millones. 

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