BUENOS AIRES, Marcelo Androetto, especial para LG Deportiva.- Ni Carlos Tevez, ni Lucas Alario. Ni Nicolás Lodeiro, ni Rodrigo Mora. No alcanzó la categoría de “héroe”, pero se quedó impensadamente con el rótulo de figura: Daniel Díaz fue el más destacado en un superclásico sin brillo ni emociones fuertes.
“Fue un partido trabado, sin muchas situaciones, ellos crearon un par. Nos faltó un poco más de juego, pero creo que con el correr de los partidos vamos a ir haciendo lo que quiere el técnico”, señaló el capitán de Boca, un navío que por ahora se mantiene a duras penas a salvo del naufragio.
El “Cata”, a sus 36 años, jugó uno de esos partidos cuyo video no deben dejar de ver los zagueros del futuro, aquellos que en divisiones juveniles buscan aprender a cerrar, a tirarse a los pies, a despejar de arriba y de abajo, siempre con la misma imperturbable personalidad.
El futbolista catamarqueño más famoso de las últimas décadas acalló las críticas de propios y ajenos, con una actuación en la que redujo a su mínima expresión a un Alario que llegaba on fire. Y cuando ingresó Alonso, el uruguayo también fue maniatado por Díaz y compañía. Nobleza obliga: con su pareja, Juan Insaurralde, se potenciaron mutuamente.
La reivindicación de Díaz llega en el momento oportuno, tras aquel gesto en el verano –le hizo un cero con su mano a los hinchas de River al ser expulsado, en referencia al hecho de que Boca nunca descendió- que le valió una reprimenda con cámara oculta por parte de su tocayo, el presidente Angelici. Más acá, la semana pasada nomás, surgieron los rumores de que podría ser de la partida en junio, en el marco de la “limpieza” de vestuario que se supone emprenderá Guillermo Barros Schelotto, con algunos caudillos -y el “Cata”- en la mira.
En un “Xeneize” que sigue anémico de goles a morir –solo convirtió en dos de nueve partidos oficiales esta temporada-, el ex Getafe y Atlético Madrid al menos hizo realidad en Núñez el deseo del “Melli” de que Boca mantenga su solidez atrás, a la espera de tiempos mejores.
“Es difícil generar situaciones sin tener la pelota. ¿Si el empate es un resultado positivo? No, porque vinimos pensando en jugar bien y lograr el triunfo. Bueno, si hubiéramos venido ganando todos los partidos habría seguido el anterior técnico, el ‘Vasco’”, expresó antes de dejar el Monumental.
Está visto, Díaz dispara sin anestesia, dentro y fuera de la cancha.