26 Mayo 2002 Seguir en 
Tres personas se salvaron milagrosamente en dos graves accidentes automovilísticos registrados ayer a la mañana.
Nadie se imaginaba que, luego de semejantes choques, no haya habido víctimas fatales. "Fue un milagro", repetían los vecinos al observar atónitos los restos del Fiat Spazio en que los hermanos Ramiro y Maximiliano Paz Cueto se habían estrellado contra un árbol, en la esquina de Gobernador del Campo y Salas y Valdés, tras salir de una fiesta en José Hernández al 900.
"Fue como una explosión enorme, a las 8 menos cuarto, frente a mi puerta. Me retumbó toda la casa", dijo Mary Cornejo de Díaz. Los jóvenes quedaron atrapados en el auto y los vecinos intentaron sacarlos infructuosamente. "Estaban shockeados, no se movían. Mi papá los sacó y los puso en la vereda hasta que vino la ambulancia", dijo Pablo, de 13 años. Agregó que mientras todos miraban, un ciclista se detuvo, se agachó, alzó una billetera del suelo y se escapó. "Nos sorprendió a todos".
Los jóvenes fueron trasladados al Centro de Salud donde fueron atendidos de las heridas leves que sufrieron. Posteriormente, fueron dados de alta.
Por otra parte, en la esquina de Balcarce y San Juan, una Zanella 125 se quebró en dos partes al chocar, a las 10, contra un taxi Peugeot 504. El motociclista, Diego Suárez, fue internado en el Centro de Salud y se salvó porque tenía el casco puesto. "La moto venía muy rápido y no me pudo esquivar cuando crucé la calle", dijo el conductor del auto, Omar Orellana.
Nadie se imaginaba que, luego de semejantes choques, no haya habido víctimas fatales. "Fue un milagro", repetían los vecinos al observar atónitos los restos del Fiat Spazio en que los hermanos Ramiro y Maximiliano Paz Cueto se habían estrellado contra un árbol, en la esquina de Gobernador del Campo y Salas y Valdés, tras salir de una fiesta en José Hernández al 900.
"Fue como una explosión enorme, a las 8 menos cuarto, frente a mi puerta. Me retumbó toda la casa", dijo Mary Cornejo de Díaz. Los jóvenes quedaron atrapados en el auto y los vecinos intentaron sacarlos infructuosamente. "Estaban shockeados, no se movían. Mi papá los sacó y los puso en la vereda hasta que vino la ambulancia", dijo Pablo, de 13 años. Agregó que mientras todos miraban, un ciclista se detuvo, se agachó, alzó una billetera del suelo y se escapó. "Nos sorprendió a todos".
Los jóvenes fueron trasladados al Centro de Salud donde fueron atendidos de las heridas leves que sufrieron. Posteriormente, fueron dados de alta.
Por otra parte, en la esquina de Balcarce y San Juan, una Zanella 125 se quebró en dos partes al chocar, a las 10, contra un taxi Peugeot 504. El motociclista, Diego Suárez, fue internado en el Centro de Salud y se salvó porque tenía el casco puesto. "La moto venía muy rápido y no me pudo esquivar cuando crucé la calle", dijo el conductor del auto, Omar Orellana.







