11 Enero 2016 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La presencia del presidente Mauricio Macri en el Foro de Davos representa una muestra más del cambio radical de timón económico puesto en marcha desde su asunción como jefe de Estado, y en este caso particular de las relaciones económicas internacionales de la Argentina.
El último presidente argentino que participó de la cumbre anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, fue Eduardo Duhalde, hace 13 años, mientras que Néstor Kirchner, primero, y Cristina Fernández de Kirchner, después, fueron esquivos a participar de este tipo de encuentros que congrega a la clase política de los principales países desarrollados, así como del sistema financiero y del empresariado.
De cara a la fuerte expectativa generada en torno al viaje, el Gobierno decidió ampliar la agenda política y económica del presidente Macri y su comitiva en el Foro de Davos, motivo por el cual el mandatario se quedará más tiempo que el planificado en un principio y ya se programaron las primeras reuniones con empresarios extranjeros, además de agendas paralelas de los ministros. Como por ejemplo una reunión con la CEO de Yahoo, Marissa Mayer, en tanto se está gestando un desayuno de trabajo con empresarios globales en el marco de un plan integral que busca reinstalar al país en el escenario global de las inversiones con la mira puesta en que ingrese a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en el mediano plazo.
Si bien la fecha no es definitiva, la idea es que Macri llegue al Foro de Davos el miércoles 20 al mediodía y que permanezca en Suiza hasta el día siguiente por la mañana.
En tanto, el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, y la canciller Susana Malcorra llegarán un día antes para participar de paneles de discusión y reuniones privadas.
Macri confirmó también reuniones con el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden; con el primer ministro francés, Manuel Valls, y con el presidente de México, Enrique Peña Nieto.
En términos de mostrar unidad con el resto del arco político local, viajará acompañado por el diputado por el Frente Renovador Sergio Massa, en calidad de líder opositor invitado.
“Nos pareció un gesto importante poder ir juntos con un dirigente opositor que está trabajando de una manera responsable, planteando su agenda de disidencias, pero también consciente de los desafíos que tenemos como país”, expresó Marcos Peña.
Los objetivos
El gobierno expresó que el objetivo principal del viaje es conseguir inversiones y, al mismo tiempo, reorientar la estrategia internacional de la Argentina. A través del equipo económico comandado por Prat Gay. También puede resultar atractivo para los bancos internacionales la promesa oficial de desempolvar el negocio de bonos públicos con atractivas ganancias en dólares, empezando por la operación que el Banco Central estaría a punto de concretar por 8.000 millones de dólares, para cambiar reservas en títulos públicos por reservas líquidas.
Por un lado, se busca aumentar la “calidad” de las reservas; por el otro, comienza a incrementarse la cuenta de deuda pública en dólares, que hoy aún resulta manejable en términos de Producto Bruto Interno (PBI).
Habrá que ver cómo la Argentina y el nuevo Gobierno logrará insertarse en esta denominada “cuarta revolución industrial” de economías interconectadas del mundo, en el marco de la revolución digital, que es el lema convocante del Foro Económico de Davos. (Télam)
El último presidente argentino que participó de la cumbre anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, fue Eduardo Duhalde, hace 13 años, mientras que Néstor Kirchner, primero, y Cristina Fernández de Kirchner, después, fueron esquivos a participar de este tipo de encuentros que congrega a la clase política de los principales países desarrollados, así como del sistema financiero y del empresariado.
De cara a la fuerte expectativa generada en torno al viaje, el Gobierno decidió ampliar la agenda política y económica del presidente Macri y su comitiva en el Foro de Davos, motivo por el cual el mandatario se quedará más tiempo que el planificado en un principio y ya se programaron las primeras reuniones con empresarios extranjeros, además de agendas paralelas de los ministros. Como por ejemplo una reunión con la CEO de Yahoo, Marissa Mayer, en tanto se está gestando un desayuno de trabajo con empresarios globales en el marco de un plan integral que busca reinstalar al país en el escenario global de las inversiones con la mira puesta en que ingrese a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en el mediano plazo.
Si bien la fecha no es definitiva, la idea es que Macri llegue al Foro de Davos el miércoles 20 al mediodía y que permanezca en Suiza hasta el día siguiente por la mañana.
En tanto, el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, y la canciller Susana Malcorra llegarán un día antes para participar de paneles de discusión y reuniones privadas.
Macri confirmó también reuniones con el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden; con el primer ministro francés, Manuel Valls, y con el presidente de México, Enrique Peña Nieto.
En términos de mostrar unidad con el resto del arco político local, viajará acompañado por el diputado por el Frente Renovador Sergio Massa, en calidad de líder opositor invitado.
“Nos pareció un gesto importante poder ir juntos con un dirigente opositor que está trabajando de una manera responsable, planteando su agenda de disidencias, pero también consciente de los desafíos que tenemos como país”, expresó Marcos Peña.
Los objetivos
El gobierno expresó que el objetivo principal del viaje es conseguir inversiones y, al mismo tiempo, reorientar la estrategia internacional de la Argentina. A través del equipo económico comandado por Prat Gay. También puede resultar atractivo para los bancos internacionales la promesa oficial de desempolvar el negocio de bonos públicos con atractivas ganancias en dólares, empezando por la operación que el Banco Central estaría a punto de concretar por 8.000 millones de dólares, para cambiar reservas en títulos públicos por reservas líquidas.
Por un lado, se busca aumentar la “calidad” de las reservas; por el otro, comienza a incrementarse la cuenta de deuda pública en dólares, que hoy aún resulta manejable en términos de Producto Bruto Interno (PBI).
Habrá que ver cómo la Argentina y el nuevo Gobierno logrará insertarse en esta denominada “cuarta revolución industrial” de economías interconectadas del mundo, en el marco de la revolución digital, que es el lema convocante del Foro Económico de Davos. (Télam)







