27 Diciembre 2015 Seguir en 
La salida del cepo ayudó a descomprimir la presión que había en el mercado cambiario, en particular sobre la cotización del dólar oficial. A partir de ahora, en el horizonte más próximo del Gobierno del presidente, Mauricio Macri, aparecen dos desafíos que ayudarán a normalizar la oferta y la demanda de bienes y de servicios: primero, absorber el excedente de pesos que dan vuelta por la economía y segundo, reducir la emisión de billetes.
Según un estudio que elaboró la consultora Economía & Regiones (E&R), estas medidas le darán equilibrio al mercado de bienes y de servicios, en el cual opera un gran número de empresas, locales y extranjeras, de diversas escalas. Además, el control de la masa monetaria y la normalización del mercado de bienes y de servicios será el puntapié para revertir la destrucción de puestos de empleo y para generar nuevas oportunidades de trabajo.
“La economía registra un sobrante de pesos que equivale al 4% del Producto Bruto Interno (PBI). El nuevo Gobierno recibió un Banco Central con pocas reservas. Por estas razones, abrir el cepo cambiario sin preocuparse por el sobrante de pesos y por el faltante de dólares sería, como mínimo, riesgoso”, analiza la consultora, y agrega que retirar el sobrante de billetes permitirá que comience a bajar la tasa de inflación en el país, que cerrará a fin de año en torno al 26%.
El informe señala que el equipo económico de Macri tiene claro los problemas que podrían emerger si no controla el sobrante de pesos y también el faltante de dólares. En consecuencia, afirma E&R, antes y después de abrir el cepo, las nuevas autoridades también procuraron conseguir dólares. Para ello, el Banco Central avanzó en acuerdos con su par de China para convertir una parte de los yuanes del swap (el intercambio de monedas) en reservas equivalentes a U$S 3.100 millones.
A su vez, las empresas exportadoras de cereales se comprometieron a liquidar U$S 400 millones por día durante las próximas tres semanas, lo cual le permitirá al Banco Central sumar divisas por U$S 6.000 millones.
En tanto, el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, anunció el potencial ingreso de dólares provenientes de compañías que adelantarían capitales por un monto de U$S 5.900 millones para inversiones.
Combinar estrategias
Lo cierto es que, hasta fin de año, el Gobierno nacional tendrá que emitir más pesos para afrontar las obligaciones con el sector público. Por esta razón, advierte la consultora, el stock de dinero aumentará a comienzos de 2016.
“La demanda de billetes crece en diciembre y en la primera mitad de enero, pero luego se reduce. En febrero hay menos demanda de dinero y los dólares de las cosechas recién ingresan a partir de la segunda mitad de marzo y en abril”, recalca el informe. Ante este escenario, la expectativa es que a fin de año se incremente el desequilibrio monetario. No obstante, para corregirlo, el Gobierno cuenta con las siguientes herramientas:
• una eventual suba del tipo de cambio
• más ventas dólares de las reservas internacionales
• la colocación de bonos y títulos de deuda
• el incremento de las tasas de interés del sistema financiero
• el aumento general de los precios de la economía
Sin embargo, el informe de E&R observa que el Gobierno debería evitar que las correcciones se concreten mediante una aceleración de la inflación. “Probablemente, el Gobierno acuda a una combinación entre suba del tipo de cambio, venta de reservas del Banco Central, colocación de títulos y suba de tasas de interés”, sostiene la consultora.
El control del gasto público también es clave para retirar pesos de la economía. La nueva administración cerrará este año con un déficit fiscal del 7% del PBI, y necesita bajarlo para no emitir más billetes que financien el descubierto en las cuentas públicas. “Cuanto más se baje el déficit fiscal, mayor proporción será financiada en el mercado de capitales y menor será la emisión de dinero”, analiza el estudio. Por último, E&R recomienda que el ahorro fiscal debería provenir de una reducción de los subsidios que el Estado destina a las tarifas del transporte público y de la energía.
Según un estudio que elaboró la consultora Economía & Regiones (E&R), estas medidas le darán equilibrio al mercado de bienes y de servicios, en el cual opera un gran número de empresas, locales y extranjeras, de diversas escalas. Además, el control de la masa monetaria y la normalización del mercado de bienes y de servicios será el puntapié para revertir la destrucción de puestos de empleo y para generar nuevas oportunidades de trabajo.
“La economía registra un sobrante de pesos que equivale al 4% del Producto Bruto Interno (PBI). El nuevo Gobierno recibió un Banco Central con pocas reservas. Por estas razones, abrir el cepo cambiario sin preocuparse por el sobrante de pesos y por el faltante de dólares sería, como mínimo, riesgoso”, analiza la consultora, y agrega que retirar el sobrante de billetes permitirá que comience a bajar la tasa de inflación en el país, que cerrará a fin de año en torno al 26%.
El informe señala que el equipo económico de Macri tiene claro los problemas que podrían emerger si no controla el sobrante de pesos y también el faltante de dólares. En consecuencia, afirma E&R, antes y después de abrir el cepo, las nuevas autoridades también procuraron conseguir dólares. Para ello, el Banco Central avanzó en acuerdos con su par de China para convertir una parte de los yuanes del swap (el intercambio de monedas) en reservas equivalentes a U$S 3.100 millones.
A su vez, las empresas exportadoras de cereales se comprometieron a liquidar U$S 400 millones por día durante las próximas tres semanas, lo cual le permitirá al Banco Central sumar divisas por U$S 6.000 millones.
En tanto, el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, anunció el potencial ingreso de dólares provenientes de compañías que adelantarían capitales por un monto de U$S 5.900 millones para inversiones.
Combinar estrategias
Lo cierto es que, hasta fin de año, el Gobierno nacional tendrá que emitir más pesos para afrontar las obligaciones con el sector público. Por esta razón, advierte la consultora, el stock de dinero aumentará a comienzos de 2016.
“La demanda de billetes crece en diciembre y en la primera mitad de enero, pero luego se reduce. En febrero hay menos demanda de dinero y los dólares de las cosechas recién ingresan a partir de la segunda mitad de marzo y en abril”, recalca el informe. Ante este escenario, la expectativa es que a fin de año se incremente el desequilibrio monetario. No obstante, para corregirlo, el Gobierno cuenta con las siguientes herramientas:
• una eventual suba del tipo de cambio
• más ventas dólares de las reservas internacionales
• la colocación de bonos y títulos de deuda
• el incremento de las tasas de interés del sistema financiero
• el aumento general de los precios de la economía
Sin embargo, el informe de E&R observa que el Gobierno debería evitar que las correcciones se concreten mediante una aceleración de la inflación. “Probablemente, el Gobierno acuda a una combinación entre suba del tipo de cambio, venta de reservas del Banco Central, colocación de títulos y suba de tasas de interés”, sostiene la consultora.
El control del gasto público también es clave para retirar pesos de la economía. La nueva administración cerrará este año con un déficit fiscal del 7% del PBI, y necesita bajarlo para no emitir más billetes que financien el descubierto en las cuentas públicas. “Cuanto más se baje el déficit fiscal, mayor proporción será financiada en el mercado de capitales y menor será la emisión de dinero”, analiza el estudio. Por último, E&R recomienda que el ahorro fiscal debería provenir de una reducción de los subsidios que el Estado destina a las tarifas del transporte público y de la energía.







