“Tenemos que ampliar la base tributaria,no aumentar las alícuotas”

Omodeo fue reelecto como presidente de la Federación Económica de Tucumán. Su tercera gestión apuntará a posicionar a Tucumán.

ESCENARIO. Omodeo dice que los nuevos gobiernos generan nuevas expectativas económicas. LA GACETA /FOTO DE OSVALDO RIPOLL.
ESCENARIO. Omodeo dice que los nuevos gobiernos generan nuevas expectativas económicas. LA GACETA /FOTO DE OSVALDO RIPOLL.
20 Diciembre 2015
Pedro Omodeo espera en la oficina principal de la sede de la Federación Económica de Tucumán (FET). En la previa al encuentro con LA GACETA, analiza junto con otros integrantes de la Comité Ejecutivo los pormenores de la elección de delegados y del presidente de la entidad gremial empresaria de la provincia. Es el primer día de su tercera gestión consecutiva, tras ser reelecto titular de la FET y todavía muestra rasgos de intranquilidad después de una dura interna.

-¿Qué impronta dará a esta nueva administración?

-Los desafíos que se presentarán en el ámbito privado en 2016 serán importantes. Tenemos dos hechos que no se repetirán. Uno será el festejo por el Bicentenario de la Independencia. El segundo, los cambios de gobiernos nacional y provincial, que generan nuevas expectativas y nuevas formas de ver la política y la economía. La temática será, fundamentalmente, posicionar a Tucumán y a la región como eje neurálgico en todos los órdenes de la economía, en el contexto federal.

-Se presentó una interna más marcada dentro de la Federación Económica en esta elección.

-Siempre hay cosas para mejorar. Uno tiene que estar dispuesto a hacer una autocrítica y retomar lo que ha dejado de hacer. Esta presidencia se planteó un cambio profundo: la reforma del Estatuto. De alguna manera, esa iniciativa generó intranquilidad en algunas cámaras socias que veían que esa iniciativa podía atentar contra el buen funcionamiento que tuvo la Federación Económica durante 60 años. Pero las cámaras deben respaldar también la institucionalidad. Creo que estaban dadas las condiciones para iniciar el camino del cambio. Queremos que cambie la política, el gobierno y la sociedad. Por ello, buscamos una Federación que se adecue a los nuevos tiempos. Si bien no se logró los dos tercios que se necesitaban (en la asamblea extraordinaria) para avanzar con el proyecto, se ha planteado que es necesaria una reforma.

-El Gobierno provincial volverá a ajustar los impuestos, ¿plantearán su posición respecto a esa acción?

-No hay dudas que en los últimos dos años la situación de nuestra economía ha sido de alta fragilidad. Esta condición tiene una serie de explicaciones. Uno de los factores es la gran distorsión de los precios relativos de los productos, como el costo de la energía, del gas, del transporte y de los fletes. Tenemos ahora el gran desafío de normalizar este sistema, que no ha alentado la producción en su momento. Hay que hacer una profunda reforma del Código Tributario, que fue reconocido en todo el país como un régimen estrictamente fiscalista. Hay que modificar esta temática y establecer un esquema fiscal que fomente la inversión. Para eso, debe haber reglas calaras de juego y seguridad fiscal y jurídica en el tiempo. El Código Tributario debe transformarse en un elemento “reactivador” que dé garantía a las inversiones. A la vez, se debe establecer una ley de fomento a la inversión privada en Tucumán. Y todo esto se logra con el diálogo entre el sector empresario con el Gobierno. Tenemos que ampliar la base tributaria, no incrementar las alícuotas de los impuestos. Es un desconcepto. Mientras más ampliemos esa base, tendremos más empresas para recaudar. Es más, se pueden bajar las alícuotas si la base tributaria crece. Ante esto, esperamos que todos los tributos con distorsión que alteran la inversión, como Sello, Ingresos Brutos, las percepciones o las retenciones, queden sin efecto.

-¿Por qué aumentaron los precios en las últimas semanas?

-La economía funciona con base en la expectativa. Cuando éstas son negativas, se toman riesgos como seguro de cambio. Cuando hay seguridad jurídica y reglas claras para la inversión, los empresarios dejan de tomar ese seguro. Por lo tanto, la economía encontrará su punto de ajuste cuando se dicten normas claras para el desarrollo a futuro. Debemos estar predispuesto y dar un voto de confianza a todos los nuevos gobernantes. Obviamente, en este proceso se han producido grandes distorsiones, sobre todo, en el ámbito provincial. La planta de empleados públicos ha crecido de 50.000 trabajadores a más 80.000 en los últimos dos años. El sueldo promedio en el sector público es casi dos veces superior al salario promedio de la actividad privada. Eso significa que hoy se busca un refugio en la administración estatal cuando es el sector privado el que genera riqueza y pujanza. Los desequilibrios deben compensarse, no en el sentido de reducir el salario del sector público, sino que los sueldos privados deben aumentar.

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