12 Diciembre 2015 Seguir en 
Detectar una necesidad y, a partir de las nuevas tecnologías, ofrecer una solución inteligente. Este principio básico para cualquier emprendedor animó a los tucumanos Leandro Del Sueldo, Javier Grosso, Juan Manuel Biazzo y Javier Graña, especialistas en desarrollo de software, para crear un producto muy novedoso que bautizaron Díntico: se trata de un sistema informático que facilita la gestión de un bar, o de un local gastronómico, y que el usuario puede manejar desde un sitio web, al que se accede desde una computadora o desde un dispositivo móvil.
Los emprendedores explicaron que el mecanismo permite que desde un celular el propietario del comercio registre, en tiempo real, el movimiento comercial, ya que el software sincroniza las operaciones de venta con el dispositivo. Además, la herramienta permite modificar la lista de productos, actualizar precios y controlar el stock de artículos, entre otras opciones.
Los desarrolladores descubrieron que los sistemas informáticos que utiliza la mayoría de los bares ofrecían pocas herramientas vinculadas con la gestión comercial y empresarial. “Nos dimos cuenta de que son sistemas viejos, que tienen 20 o 30 años, y que sólo permiten imprimir un ticket”, comentó Del Sueldo, en una entrevista con LA GACETA.
La génesis de la idea
Del Sueldo y Graña fueron los que iniciaron el emprendimiento, hace seis años. Luego, con el paso del tiempo y con la expansión de la empresa se incorporaron Grosso y Biazzo. En la etapa inicial, Del Sueldo y Graña trabajaban en forma particular en el desarrollo de softwares para comercios y empresas de rubros diversos. Fue entonces cuando decidieron trabajar juntos. Y en ese camino de esfuerzo les tocó desarrollar el software para un bar.
Aquel primer desarrollo resultó novedoso y llamó la atención de otros propietarios de bares. Así nació la primera versión del sistema de gestión para locales gastronómicos, que llamaron Maná. El primer cliente que compró el producto lo recomendó a otros empresarios y el proyecto comenzaron a crecer.
Esto empujó a los emprendedores a buscar financiamiento, para dar un paso más. Y lo consiguieron: hace dos años un grupo de inversores apoyó la iniciativa y permitió que los desarrolladores se concentraran en terminar de crear el producto final, en el cual trabajaron durante el último año y medio. En la actualidad, Díntico ya cuenta con 35 clientes y los emprendedores se ilusionan con un crecimiento mayo.
Graña sostuvo que, desde la perspectiva del negocio, la clave de Díntico es la versatilidad. “Lo que planteamos es la posibilidad de que el sistema pueda evolucionar para incorporar los requerimientos de los clientes; además, buscamos que sea muy fácil de usar”, remarcó.
Al momento de imaginar el futuro de la startup (tal como se denomina en el mundo emprendedor a las pequeñas compañías de tecnología) los desarrolladores se mostraron optimistas y dispuestos a abrazar un horizonte sin límites. “Díntico es la piedra angular de muchos servicios en los que pretendemos avanzar en el futuro. La idea es no quedarnos sólo con esto y trabajar en nuevos proyectos”, se ilusionó Del Sueldo.
Los emprendedores explicaron que el mecanismo permite que desde un celular el propietario del comercio registre, en tiempo real, el movimiento comercial, ya que el software sincroniza las operaciones de venta con el dispositivo. Además, la herramienta permite modificar la lista de productos, actualizar precios y controlar el stock de artículos, entre otras opciones.
Los desarrolladores descubrieron que los sistemas informáticos que utiliza la mayoría de los bares ofrecían pocas herramientas vinculadas con la gestión comercial y empresarial. “Nos dimos cuenta de que son sistemas viejos, que tienen 20 o 30 años, y que sólo permiten imprimir un ticket”, comentó Del Sueldo, en una entrevista con LA GACETA.
La génesis de la idea
Del Sueldo y Graña fueron los que iniciaron el emprendimiento, hace seis años. Luego, con el paso del tiempo y con la expansión de la empresa se incorporaron Grosso y Biazzo. En la etapa inicial, Del Sueldo y Graña trabajaban en forma particular en el desarrollo de softwares para comercios y empresas de rubros diversos. Fue entonces cuando decidieron trabajar juntos. Y en ese camino de esfuerzo les tocó desarrollar el software para un bar.
Aquel primer desarrollo resultó novedoso y llamó la atención de otros propietarios de bares. Así nació la primera versión del sistema de gestión para locales gastronómicos, que llamaron Maná. El primer cliente que compró el producto lo recomendó a otros empresarios y el proyecto comenzaron a crecer.
Esto empujó a los emprendedores a buscar financiamiento, para dar un paso más. Y lo consiguieron: hace dos años un grupo de inversores apoyó la iniciativa y permitió que los desarrolladores se concentraran en terminar de crear el producto final, en el cual trabajaron durante el último año y medio. En la actualidad, Díntico ya cuenta con 35 clientes y los emprendedores se ilusionan con un crecimiento mayo.
Graña sostuvo que, desde la perspectiva del negocio, la clave de Díntico es la versatilidad. “Lo que planteamos es la posibilidad de que el sistema pueda evolucionar para incorporar los requerimientos de los clientes; además, buscamos que sea muy fácil de usar”, remarcó.
Al momento de imaginar el futuro de la startup (tal como se denomina en el mundo emprendedor a las pequeñas compañías de tecnología) los desarrolladores se mostraron optimistas y dispuestos a abrazar un horizonte sin límites. “Díntico es la piedra angular de muchos servicios en los que pretendemos avanzar en el futuro. La idea es no quedarnos sólo con esto y trabajar en nuevos proyectos”, se ilusionó Del Sueldo.







