Como en 1997, otra vez un asesinato de tres mujeres conmueve a Cipolletti

Las víctimas fueron apuñaladas en un laboratorio el jueves a la noche. El asesino las roció con ácido y luego escapó.

HORROR. El cuerpo de Alejandra Carabajal apareció en el jardín del laboratorio. La mujer era una paciente.
HORROR. El cuerpo de Alejandra Carabajal apareció en el jardín del laboratorio. La mujer era una paciente.
25 Mayo 2002
CIPOLLETTI, Río Negro.- Cuando las heridas por las muertes de las jóvenes María Emilia y Paula Micaela González, y de Verónica Villar, ocurridas en 1997, todavía no se habían cicatrizado, una nueva masacre, otra vez con tres mujeres como víctimas, volvió a conmover a la ciudad.
El espantoso ataque ocurrió en un laboratorio de análisis clínicos del centro, donde fueron asesinadas Alejandra Carabajal, de 40 años, Carmen Marcovecchio, de 30, y Mónica García, de 28. En tanto, Ketty Bilbao, una mujer de más de 70 años que desconocía que dentro del laboratorio se estaba cometiendo un asesinato múltiple, había entrado al consultorio a pedir un turno mientras su hija y nietos la esperaban en la puerta, y también resultó herida. El triple crimen se desencadenó entre las 20 y las 20.30 de la noche del jueves, cuando un joven de unos 20 años ingresó al local y maniató a García, de profesión bioquímica, a la psicóloga Carabajal y a Marcovecchio, una paciente. Luego de rociarles el rostro con ácido acético, las acuchilló salvajemente. Carabajal murió en el acto y su cadáver fue hallado en el jardín del laboratorio. Había sido degollada. García falleció más tarde, a las 23, luego de agonizar en el hospital de Cipolletti durante tres horas. Tenía quemaduras de ácido y tres puñaladas. Marcovecchio pereció poco después, víctima de al menos diez puntazos.

Reconocimiento
Bilbao también fue víctima del ataque del asesino, cuando ingresó al lugar y se encontró con el conmocionante cuadro, tras lo cual recibió dos cortes en el lado derecho del cuello, casi superficiales. Ayer permanecía internada fuera de peligro. El asesino fue visto por la hija de Bilbao, Bettina, cuando salía del laboratorio con la botella de ácido en la mano y se iba del lugar en bicicleta. La joven, inquieta porque su madre no salía del laboratorio, decidió ir a buscarla y se topó con el criminal, con quien hasta cruzó un par de palabras.
La Policía dispuso un amplio operativo, rastreó toda la ciudad en busca del criminal con la descripción que dio la testigo y, entre muchos datos confusos, trascendió que hubo un detenido.
La guardia del hospital de Cipolletti se llenó de un fuerte olor similar al vinagre, propio del ácido acético. El lugar se convirtió en un escenario de congoja, espera y rabia por la impunidad con que se producen los crímenes en esa ciudad. (DyN)

Repudio contra el intendente
CIPOLLETTI, Río Negro.- El intendente de Cipolletti, Julio Arriaga (PJ), tuvo que retirarse este mediodía de la multitudinaria marcha que reclamó justicia tras el conmocionante triple crimen ocurrido en un laboratorio, luego de que una mujer lo insultó y lo tomó del cuello, al responsabilizarlo de la impunidad ante los últimos asesinatos ocurridos en esa ciudad. Arriaga participaba de la movilización, junto a unas 8.000 personas. También había asistido a la marcha su colega neuquino Horacio Quiroga. Ambos funcionarios debieron irse raudamente, cuando algunos de los manifestantes, enardecidos por un nuevo triple crimen, cuestionaron a Arriaga en duros términos. (DyN)

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