Las PyME tienen futuro

Para las pequeñas y medianas empresas se abrieron dos posibilidades: comenzar a exportar, aprovechando el tipo de cambio, o ponerse a fabricar una gran cantidad de productos que en los últimos años se importaron y que hoy ya no se pueden seguir trayendo a

26 Mayo 2002
A pesar de la zozobra y de la incertidumbre en materia económica, hay quienes se atreven a volver a soñar. Son los pequeños y medianos empresarios que se han dado cuenta de que el cambio de precios relativos trae dos ventajas: la posibilidad de aumentar las exportaciones y la de empezar a fabricar una gran cantidad de bienes que en los últimos 10 años se importaron.
"Con un dólar a $3,60, es imposible traer productos de afuera", manifestó el presidente de la Federación Económica de Tucumán, Eduardo El Eter, "No nos olvidemos -agregó- que en los últimos siete años hemos desmantelado nuestra industria nacional y hoy tenemos que fabricar de todo, hasta las botellas de gaseosas".
El problema es que las PyME tienen que afrontar estas nuevas posibilidades en un escenario donde no hay financiamiento ni crédito y, ni siquiera, reglas de juego claras. No obstante, hay indicios de que se está frente un buen momento. Nora D?Alesio, de la consultora D?Alesio Irol, reconoció recientemente, ante la prensa nacional, que "los argentinos prefieren más productos nacionales, como una forma de apoyar el surgimiento de la industria local".

Valor agregado
El presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios, Eduardo Temkin, consideró que se deben definir planes claros para generar una producción que tenga valor agregado. "Si continuamos con la idea de seguir produciendo solamente materias primas que tienen muy poca elaboración, no vamos a ser capaces de generar demanda de mano de obra, ni la necesidad de empresas PyME que trabajen para abastecer a ese exportador o importador", advirtió. El dirigente recordó que "ningún país desarrollado en el mundo ha crecido sobre la base de exportación de materias primas, sino de su desarrollo tecnológico".
En un primer momento, se espera que la producción local desplace a la extranjera en artículos de escasa complejidad productiva y mínima dependencia de insumos importados. Luego, avanzarían en ese camino algunos rubros que exigen mayor valor agregado.
"El proceso podrá alcanzar a las autopartes, a la maquinaria agrícola y bienes de capital, aunque en este caso de un modo más lento porque el sector está destruido. Pero no serán procesos automáticos ni inmediatos", le dijo a "Clarín" Gabriel Yoguel, investigador de la Universidad General Sarmiento.
En el mercado automotor se dice que un auto de fabricación local contiene alrededor de un 50% de componentes importados, lo cual lleva a pensar a los empresarios autopartistas que tarde o temprano eso debería repercutir en los precios de venta. Por eso, algunas terminales se estarían replanteando la política de compras a proveedores externos.
Se espera que también resurjan los artículos de madera, como las perchas y platos que venían de China. Los cambios se están dando en la industria farmacéutica donde ya hay pequeñas empresas dedicadas a fabricar nuevos estuches para los medicamentos. Lo mismo ocurre con los contenedores herméticos, platos y cubierteros de plásticos de los que ya se ven marcas nacionales en los supermercados.

EDUARDO TEMKIN
Pequeños y Medianos Empresarios

Faltan políticas de Estado
"La posición en la que se encuentra Tucumán en el tema exportaciones es muy precaria. Esto se debe a que no hay una política agresiva por parte del Estado para generar un fomento de las actividades productivas destinadas a la exportación", afirmó el presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APyME), Eduardo Temkin.
El dirigente señaló que, en las exportaciones tucumanas de los últimos años, el volumen mayoritario está compuesto por Scania, limones y algo de azúcar. "Es decir, que no hay desarrollo en otro sector para enfrentar este desafío", subrayó.
En cuanto a la sustitución de importaciones, el panorama es bastante similar, según Temkim. "Tantos años de desinversión, de destrucción de todo el aparato productivo hacen que el proceso para poder sustituir importaciones sea lento. Pero lo importante sería comenzar a definir acciones en la dirección correcta ya, para revertir esta situación en el menor tiempo posible", explicó.
Entre los problemas de las empresas para exportar, el empresario mencionó la falta de infraestructura productiva (transportes, rutas adecuadas, legislación de fomento, capacitación de mano de obra, instalaciones) y la ausencia del crédito y de financiación bancaria. "En estos rubros, las políticas de Estado tienen un rol central", advirtió.

EDUARDO EL ETER
Federación Económica de Tucumán

Crecerá el mercado interno

"Lo primero es solucionar la inseguridad actual, porque en este país de indecisiones, es imposible cualquier tipo de emprendimiento", advirtió el presidente de la Federación Económica de Tucumán, Eduardo El Eter. El dirigente expresó que, una vez solucionado esto, "las pequeñas y medianas empresas podrán comenzar a trabajar para el mercado interno que hoy necesita de todo".
El Eter subrayó que "recursos humanos sobran en la provincia, como así también la capacidad empresarial, pero falta el crédito, que es fundamental, y un sistema financiero sano".
Otro inconveniente que ve el dirigente empresario es la falta de un mercado interno. "El que tenemos hoy está deprimido, porque es de desocupación y de salarios bajos", puntualizó.
El Eter no se queda en la queja y propone diversas medidas para salir adelante: bloqueo fiscal y refinanciación de las deudas de las PyME, a 20 años, pagaderos con títulos.
El empresario consideró que no es descabellado pedir estas medidas porque "las PyME son las únicas empresas que van a dar solución al país; son las únicas que pueden hacer crecer e mercado interno, el mercado externo y las que van a tomar mano de obra", enfatizó.
"Las empresas que vinieron de afuera fueron de especulación y no de producción", concluyó El Eter.

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