La Haya respalda a Bolivia en el conflicto con Chile
La Corte Internacional se declaró competente para abordar la causa que inició el Gobierno de La Paz, para lograr una salida al mar La resolución es un golpe para el Ejecutivo de Bachelet, que le había negado competencia al tribunal. Festejos y críticas
LA PAZ. En la plaza Murillo de la capital boliviana, cientos de personas -con mayoría de estudiantes- salieron a festejar el fallo de la Corte de La Haya. reuters
25 Septiembre 2015 Seguir en 
LA HAYA.- La Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya rechazó la objeción de Chile y se declaró competente para abordar la demanda de Bolivia de negociar una salida soberana al océano Pacífico. “El objeto del diferendo es saber si Chile tiene obligación de negociar de buena fe un acceso soberano de Bolivia al Océano Pacífico y en caso afirmativo si Chile ha incumplido dicha obligación”, concluyó la corte. La resolución del tribunal, leída por el francés Ronny Abraham, desestimó por 14 votos a 2 la objeción preliminar presentada por Chile. Bolivia presentó en abril de 2013 una demanda para que la CIJ obligara a Chile a negociar de buena fe el pedido boliviano de una salida al mar, que perdió en 1879 en la Guerra del Pacífico, que involucró también a Perú.
Por su parte, Chile cuestionó la competencia del tribunal, basándose en el Tratado de Paz y Amistad firmado por los dos países y en el artículo sexto del Pacto de Bogotá, que ratificó diferendos o asuntos resueltos antes de 1948.
Chile presentó la impugnación en julio del año pasado, después de argumentar que nadie podía obligar a un país a ceder soberanía y que revisar fronteras abriría conflictos en todo el mundo.
Tras el fallo, las autoridades bolivianas lo calificaron como “una victoria”, mientras que la presidenta chilena, Michelle Bachelet, aseguró que Bolivia “no ha ganado nada” y que la resolución “no afecta en nada la integridad territorial de Chile”.
“Se trata de una victoria inicial al reconocimiento de la permanencia de una jurisdicción para resolver un conflicto. Es muy importante que la Corte haya decidido mantener su competencia para resolver una diferencia entre dos países que son parte del sistema de las Naciones Unidas y signatarios del Pacto de Bogotá”, precisó Eduardo Rodríguez, agente boliviano en La Haya.
La audiencia de 25 minutos en la Corte de La Haya fue seguida por televisión por el presidente Evo Morales junto a su equipo ministerial en el Palacio Quemado de La Paz. También hubo pantallas de televisión en plazas de varias ciudades bolivianas. Al final del acto judicial hubo expresiones de alegría y se repitió el estribillo “Mar para Bolivia”.
“Bolivia no claudicó ni claudicará hasta volver al Pacífico con soberanía, de eso estamos convencidos los bolivianos. Recibimos (la resolución de la CIJ) con humildad, serenidad y con seguridad. Se va a hacer justicia con Bolivia”, insistió Morales al conocerse el dictamen.
Morales aseguró que recibió una llamada telefónica del papa Francisco, quien le felicitó por el fallo. “Recibí llamadas de felicitación de varios presidentes, y una llamada del papa Francisco; mañana nos veremos en Naciones Unidas”, dijo.
Por otra parte, el mandatario reveló que las autoridades chilenas pidieron a las bolivianas solicitar a la Corte de La Haya una demora para la lectura de la ordenanza que aceptó la demanda boliviana. “Chile nos pidió que no se informe (la resolución de la Corte antes de las reuniones de las Naciones Unidas. Nosotros respetamos el plazo de la Corte”, afirmó.
El mandatario boliviano también anunció que buscará tener contacto directo con su colega chilena Bachelet para retomar una ronda de diálogo. Pero la presidenta chilena reiteró que la demanda de Bolivia “carece de toda base”. “Chile no tiene ningún tema pendiente con Bolivia”, subrayó la mandataria, que siguió la lectura del fallo desde La Moneda, la sede gubernamental chilena, acompañada de ministros y dirigentes políticos.
A partir de ahora, las partes deberán acordar los plazos para las audiencias y presentación de escritos -Chile aún no ha presentado su contramemoria- y recién comenzará la causa que tardará entre cuatro y cinco años, considerando la experiencia con otros juicios de La Haya, según analistas locales.
Bolivia formalizó la demanda en 2013 para obligar a Chile a negociar una salida soberana al mar, perdida en una guerra entre 1879 y 1883 cuando cedió 400 kilómetros de costa y 120.000 kilómetros cuadrados de territorio.
Chile ahora enfrenta un nuevo foco de incertidumbre en su mapa territorial, luego de que hace más de un año la misma corte modificó parte de su frontera marítima con Perú tras una larga disputa por una zona que no estaba completamente delimitada.
Sin embargo, aunque la Corte Internacional dijera que podía analizar si existe obligación de Chile de negociar, no podría pronunciarse sobre un eventual resultado. Ahora, el alto tribunal debe fijar una fecha para que Santiago y La Paz entreguen su memoria y contramemoria.
La resolución de La Haya se conoce justo en medio de una reforma constitucional en Bolivia que busca extender el mandato de Morales, mientras que Bachelet atraviesa un histórico bajo nivel de apoyo. (DPA-Reuters)
Por su parte, Chile cuestionó la competencia del tribunal, basándose en el Tratado de Paz y Amistad firmado por los dos países y en el artículo sexto del Pacto de Bogotá, que ratificó diferendos o asuntos resueltos antes de 1948.
Chile presentó la impugnación en julio del año pasado, después de argumentar que nadie podía obligar a un país a ceder soberanía y que revisar fronteras abriría conflictos en todo el mundo.
Tras el fallo, las autoridades bolivianas lo calificaron como “una victoria”, mientras que la presidenta chilena, Michelle Bachelet, aseguró que Bolivia “no ha ganado nada” y que la resolución “no afecta en nada la integridad territorial de Chile”.
“Se trata de una victoria inicial al reconocimiento de la permanencia de una jurisdicción para resolver un conflicto. Es muy importante que la Corte haya decidido mantener su competencia para resolver una diferencia entre dos países que son parte del sistema de las Naciones Unidas y signatarios del Pacto de Bogotá”, precisó Eduardo Rodríguez, agente boliviano en La Haya.
La audiencia de 25 minutos en la Corte de La Haya fue seguida por televisión por el presidente Evo Morales junto a su equipo ministerial en el Palacio Quemado de La Paz. También hubo pantallas de televisión en plazas de varias ciudades bolivianas. Al final del acto judicial hubo expresiones de alegría y se repitió el estribillo “Mar para Bolivia”.
“Bolivia no claudicó ni claudicará hasta volver al Pacífico con soberanía, de eso estamos convencidos los bolivianos. Recibimos (la resolución de la CIJ) con humildad, serenidad y con seguridad. Se va a hacer justicia con Bolivia”, insistió Morales al conocerse el dictamen.
Morales aseguró que recibió una llamada telefónica del papa Francisco, quien le felicitó por el fallo. “Recibí llamadas de felicitación de varios presidentes, y una llamada del papa Francisco; mañana nos veremos en Naciones Unidas”, dijo.
Por otra parte, el mandatario reveló que las autoridades chilenas pidieron a las bolivianas solicitar a la Corte de La Haya una demora para la lectura de la ordenanza que aceptó la demanda boliviana. “Chile nos pidió que no se informe (la resolución de la Corte antes de las reuniones de las Naciones Unidas. Nosotros respetamos el plazo de la Corte”, afirmó.
El mandatario boliviano también anunció que buscará tener contacto directo con su colega chilena Bachelet para retomar una ronda de diálogo. Pero la presidenta chilena reiteró que la demanda de Bolivia “carece de toda base”. “Chile no tiene ningún tema pendiente con Bolivia”, subrayó la mandataria, que siguió la lectura del fallo desde La Moneda, la sede gubernamental chilena, acompañada de ministros y dirigentes políticos.
A partir de ahora, las partes deberán acordar los plazos para las audiencias y presentación de escritos -Chile aún no ha presentado su contramemoria- y recién comenzará la causa que tardará entre cuatro y cinco años, considerando la experiencia con otros juicios de La Haya, según analistas locales.
Bolivia formalizó la demanda en 2013 para obligar a Chile a negociar una salida soberana al mar, perdida en una guerra entre 1879 y 1883 cuando cedió 400 kilómetros de costa y 120.000 kilómetros cuadrados de territorio.
Chile ahora enfrenta un nuevo foco de incertidumbre en su mapa territorial, luego de que hace más de un año la misma corte modificó parte de su frontera marítima con Perú tras una larga disputa por una zona que no estaba completamente delimitada.
Sin embargo, aunque la Corte Internacional dijera que podía analizar si existe obligación de Chile de negociar, no podría pronunciarse sobre un eventual resultado. Ahora, el alto tribunal debe fijar una fecha para que Santiago y La Paz entreguen su memoria y contramemoria.
La resolución de La Haya se conoce justo en medio de una reforma constitucional en Bolivia que busca extender el mandato de Morales, mientras que Bachelet atraviesa un histórico bajo nivel de apoyo. (DPA-Reuters)







