Telleldín no se arrepiente de culpar a policías por dinero

Estimó que los fondos que le pagaron salieron del Mossad o del Banco Mayo. Dijo que Nisman le ofreció inmunidad a cambio de mantener la historia oficial. El reducidor de autos confirmó que cobró U$S 400.000 y declaró que el ex juez Galeano lo “apretaba y actuaba como si fuera Dios”.

25 Septiembre 2015
BUENOS AIRES.- El reducidor de automóviles Carlos Alberto Telleldín, uno de los principales imputados en la causa por el atentado a la mutual judía AMIA, afirmó que no se arrepiente de haber recibido U$S 400.000 cuando se hallaba detenido por el ataque para incriminar a policías bonaerenses en el atentado del 18 de julio de 1994, porque de haberse opuesto le hubieran dictado prisión perpetua.

En su declaración en el juicio por irregularidades en la investigación del atentado, Telleldín dijo desconocer de dónde provenía ese dinero y si bien negó haber atribuido responsabilidad a la policía bonaerense “porque no era verdad”, si la acusó de presionarlo en el tema vinculado con ilícitos con automotores.

En audiencias anteriores, ex agentes de la disuelta Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) admitieron que fue desde ese organismo de donde salieron los U$S 400.000 que, según Telleldín, se entregaron en dos tandas a su ex mujer Ana Boragni, también procesada en esta causa.

El reducidor estimó que los fondos que le entregaron salían “del Mossad (servicio secreto israelí) o del Banco Mayo”, que era manejado por miembros de la comunidad judía.

Telleldín repitió versiones de declaraciones anteriores que había brindado en el juicio por el atentado, que declaró la nulidad de la causa y la absolución de todos los procesados, luego de tres años de debate oral y público.

El reductor de automóviles, hoy abogado, afirmó que, antes que esa suma, le habían ofrecido U$S 1 millón y “la libertad” para que vinculara en el hecho a jóvenes libaneses detenidos en Paraguay. El ofrecimiento, según Telleldín, se lo efectuó el ex capitán Héctor Vergés, que, de acuerdo a su relato, seguía instrucciones del entonces ministro del Interior de la Nación, Carlos Corach.

Telleldín aseguró que rechazó ese dinero e hizo la denuncia, pero aceptó el ofrecimiento de los U$S 400.000 (que vinculó con la publicación de un libro) para ayudar a Boragni. “Comida para mis hijos”, expuso Telleldín, quien se justificó argumentando que estuvo detenido 10 años.

Al abundar en su declaración, Telleldín contó que cuando se hallaba detenido recibió la visita de la fallecida camarista federal Luisa Riva Aramayo, quien le mostró un croquis y le dijo “esto fue así” y que declarara que vendió la Trafic utilizada para el atentado a la Policía Bonaerense, porque sino “me iban a dar perpetua”.

Contra Galeano

Luego, Riva Aramayo “entregó ese croquis a (el ex juez federal Juan José) Galeano, “instructor de la causa por el atentado y uno de los acusados por ilícitos en la investigación, y le dijo que lo hice yo”. Durante su indagatoria ante el Tribunal Oral Federal 2, Telleldín criticó a Galeano, de quien dijo: “me apretaba la soga y después aflojaba”. Galeano “era Dios y un poco más”, expresó Telleldín, quien indicó que la relación con el ex magistrado “se cortó”, después de que, asesorado por el abogado Víctor Stinfale (también procesado y sometido a juicio) lo recusó.

En tanto, sostuvo que los ex fiscales federales Eamon Müllen y José Barbaccia, también enjuiciados por los supuestos ilícitos en la investigación, “sabían todo”.

El reducidor de automotores agregó que los entonces fiscales lo “visitaban” cuando se hallaba detenido en el penal de Caseros, para “quebrarlo”.

Historia oficial

Telleldín dijo que el fiscal Alberto Nisman (apareció muerto el 18 de enero) le ofreció a un abogado suyo que mantuviera la “historia oficial” a cambio de no acusarlo como partícipe necesario en el atentado a la AMIA.

“En esta misma sala, durante el juicio anterior, en un cuarto intermedio, Nisman le dijo a mi abogado, Luis Sasso, que si mantenía la historia oficial no me acusaba”. (Télam)

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