24 Mayo 2002 Seguir en 
Los delincuentes iban a buscar dinero fácil. Pero se encontraron con una caja fuerte, muy pesada y segura, por lo que tuvieron que utilizar las herramientas del damnificado para abrirla. Cuando Matías Castro llegó el lunes por la mañana a su negocio descubrió que los desconocidos habían trabajado durante varias horas en el lugar y que se habían llevado dinero, cheques, documentación y otros elementos.El hecho ocurrió en Alberdi 454, donde funciona Castro Sanitarios. "Esta es una zona muy insegura. A casi todos los negocios de la cuadra los asaltaron. A nosotros nos tocó el año pasado, y ahora de vuelta", explicó el propietario.
Los ladrones aparentemente ingresaron por el fondo, pasaron por los patios de una escuela, y luego rompieron el vidrio de una puerta lateral, por donde accedieron al local. Detrás de unas estanterías hallaron la caja fuerte, que pesa unos 500 kilos. Como pudieron, la sacaron de allí y la llevaron a la oficina de Castro. "Le pegaron con una maza y después utilizaron dos barretas. Esos elementos son míos, estaban en el fondo. Seguramente no se imaginaron que tuvieran que trabajar tanto", indicó.
El joven Castro no sabe exactamente cuándo sucedió el robo. "Trabajamos hasta el sábado a la tarde, y recién regresamos el lunes a la mañana. Tuvieron varias horas de soledad para hacer lo que quisieron", dijo.
Patrullajes
De la caja sacaron aproximadamente $400, chequeras en blanco de él, cheques de terceros y otros valores, además de documentos personales. "Ya hicimos la denuncia de los cheques, y también vino la Policía. Efectuaron algunas pericias, pero no creo que se recupere nada. Lo que realmente me importa es que no vuelva a sucederme", se quejó Castro. Cuando finalizaron su trabajo, los ladrones rompieron el candado de un portón de entrada, y por allí salieron tranquilamente.
"Queremos que la Policía haga más patrullajes. Si no, muchos comercios van a tener que cerrar", afirmó la víctima.
Los ladrones aparentemente ingresaron por el fondo, pasaron por los patios de una escuela, y luego rompieron el vidrio de una puerta lateral, por donde accedieron al local. Detrás de unas estanterías hallaron la caja fuerte, que pesa unos 500 kilos. Como pudieron, la sacaron de allí y la llevaron a la oficina de Castro. "Le pegaron con una maza y después utilizaron dos barretas. Esos elementos son míos, estaban en el fondo. Seguramente no se imaginaron que tuvieran que trabajar tanto", indicó.
El joven Castro no sabe exactamente cuándo sucedió el robo. "Trabajamos hasta el sábado a la tarde, y recién regresamos el lunes a la mañana. Tuvieron varias horas de soledad para hacer lo que quisieron", dijo.
Patrullajes
De la caja sacaron aproximadamente $400, chequeras en blanco de él, cheques de terceros y otros valores, además de documentos personales. "Ya hicimos la denuncia de los cheques, y también vino la Policía. Efectuaron algunas pericias, pero no creo que se recupere nada. Lo que realmente me importa es que no vuelva a sucederme", se quejó Castro. Cuando finalizaron su trabajo, los ladrones rompieron el candado de un portón de entrada, y por allí salieron tranquilamente.
"Queremos que la Policía haga más patrullajes. Si no, muchos comercios van a tener que cerrar", afirmó la víctima.







