RÉCORD Y EMOCIONES
EL VERDADERO GANADOR.- ¿Quién triunfó? HBO. Detrás de cada ganador principal de la 67° edición de los Emmy -que se repartieron el domingo-, se asoma imponente el mismo padrino. En la era del streaming, la cadena de TV por cable aún sostiene el bastón de mando al ser la plataforma que da aire a “Juego de tronos” (mejor serie dramática), “Veep” (mejor comedia) y “Olive Kitteridge” (mejor miniserie). “Gracias HBO por creer en dragones”, dijeron David Benioff y D.B. Weiss, productores y guionistas de “Juego de tronos”, que alcanzó el récord de ser la ficción con más estatuillas en un solo año (12).

TRES MOMENTOS.- Tres ganadores conmovieron más que el resto. Jon Hamm se llevó ¡por fin! su reconocimiento como mejor actor de drama por “Mad men” (era su octava candidatura). Cuando lo anunciaron, Hamm desechó las escaleras y trepó al escenario directamente por la platea, lo que le valió una tremenda ovación. Viola Davis, mejor actriz de drama por “How to get away with murder”, se convirtió en la primera intérprete afroamericana en recibir un Emmy. Emocionada, señaló: “lo único que diferencia a las mujeres negras de cualquier otra es la oportunidad”. Otro discurso movilizante fue el de Jeffrey Tambor, el actor de 71 años que interpreta a un transexual en “Transparent” y que dedicó su premio de mejor actor de comedia a la comunidad transgénero: “gracias por su paciencia, por su valor, por su inspiración y por dejarnos ser parte del cambio”.







