El Estado sólo puede asistirlo si existe una orden judicial

05 Septiembre 2015
Son entre 20 y 25 los jóvenes adictos, y en conflicto con la ley, que se encuentran en tratamiento para salir de las drogas. Lo hacen mediante el Cedecor (Centro de Contención y Orientación), que coordina el psicólogo Lucas Haurigot Posse, secretario de Prevención de Adicciones de la provincia.

El Cedecor fue inaugurado en febrero, pero su creación fue el resultado de una reunión que tuvieron miembros de la Secretaría de Prevención de Adicciones con funcionarios del Poder Judicial, en noviembre del año pasado. En ese encuentro se había planteado que una gran parte de los detenidos son adictos a las drogas y había quedado evidenciada la necesidad de implementar un programa de asistencia y rehabilitación para ese sector.

Haurigot Posse explicó que para que estas personas lleguen al Cedecor, que funciona en calle Monteagudo 863, se necesita una orden de la Fiscalía de Instrucción que lleva la causa del paciente. En cuanto reciben el oficio, se implementa un protocolo.

“Acá se hace una evaluación del caso y se empieza el tratamiento”, indicó el secretario de Adicciones. En ese sentido, advirtió que es un grupo de especialistas el que determinará si el paciente en cuestión precisa un tratamiento ambulatorio o de internación. En el segundo caso, la persona es alojada en el centro terapéutico Las Moritas, que funciona en el kilómetro 10 de la ruta 305, camino a la Aguadita. “Si no hay camas disponibles, se busca internación en otras provincias mediante una beca de la Nación”, aclaró Haurigot Posse.

Para que el tratamiento sea efectivo, debe incluir a la familia del paciente. “Pueden ser los padres, un hermano, un tío o la novia. La idea es que haya algún referente afectivo del paciente”, comentó. Un tratamiento estándar suele demandar entre nueve meses y un año, para continuar luego con un proceso de reinserción social y laboral.

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