25 Agosto 2015 Seguir en 
El escrutinio provisorio realizado por el Correo Argentino quedó “clavado” con el conteo del 81% de las mesas de votación en la provincia. Más allá de las denuncias por presuntas anomalías por parte de la oposición, operadores de diversos espacios admiten que las tendencias son prácticamente irreversibles en la mayoría de los distritos. En la carrera por la Gobernación, el oficialista Juan Luis Manzur lleva el 54,42% (406.778 votos de los 776.999 contabilizados), mientras el opositor José Manuel Cano (Acuerdo para el Bicentenario) suma el 40,76% (304.623 de las adhesiones válidas).
Las fortalezas del armado alineado a la Casa de Gobierno estuvieron en las secciones electorales del interior tucumano. En el Este, la fórmula Manzur-Osvaldo Jaldo colectó el 71% (140.189 boletas de las 203.458 registradas en el escrutinio provisorio de ese distrito). El dueto conformado por el diputado radical Cano y el peronista disidente Domingo Amaya obtuvo en el oriente provincial el 25,8% (50.810 boletas).
La distancia fue menos marcada en la sección electoral Oeste, aunque el Frente para la Victoria también se impuso por varios puntos. Manzur-Jaldo sacaron en los distritos del occidente provincial el 58,68% (173.197 votos de los 309.218 contabilizados en el escrutinio provisorio). Los aliados Cano-Amaya se quedaron con el 38% (112.647 sufragios).
Las escuelas de la Capital fueron colonizadas por el Acuerdo para el Bicentenario. El radical y el peronista obtuvieron el 55,28% en San Miguel de Tucumán (141.166 de los 264.323 votos escrutados). Manzur y Jaldo alcanzaron el 36,57% en ese distrito (93.392 adhesiones). Los armadores de la oposición confían en que estas distancias se estirarán en el conteo definitivo, ya que en la Capital sólo se escrutaron el 62,61% de los sufragios debido a la gran cantidad de telegramas impugnados en esa sección electoral.
Sumando y dividiendo
Al igual que ocurrió en la Capital, la alianza opositora del ApB logró buenos resultados en otros grandes centros urbanos de Tucumán. Pero gracias al sistema de acoples -que permite a diferentes partidos municipales y comunales adherirse a un solo candidato a intendente o gobernador y competir en un mismo distrito- el Frente para la Victoria fortaleció en cada ciudad del interior a la fórmula Manzur-Jaldo.
El radical Mariano Campero, del ApB, le arrebató la Intendencia de Yerba Buena al peronismo, al obtener el 33% de los votos, según los datos arrojados en el escrutinio provisorio que lleva adelante el Correo Argentino. Pero la Ciudad Jardín fue terreno fértil para el oficialismo, que con el acople alperovichista Acción Regional (Bernardo Racedo Aragón) y la lista oficial del FpV (Daniel Toledo) superaron el 45% de los sufragios (24,8% de Racedo Aragón y 20,4% de Toledo).
Algo similar sucedió en Bella Vista, donde el Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) será conducido por el radical Sebastián Salazar (ApB): el actual concejal consiguió el 36,66% de las adhesiones en el escrutinio provisorio. En el global, el peronismo se impuso en ese distrito, pero repartió su electorado, que superaba el 50%, entre la candidata del FpV (Cristina Espeche, esposa del actual intendente, Luis Espeche, sacó el 29,6%) y el postulante del acople alperovichista Acción Regional (el hoy vicepresidente de la Legislatura obtuvo el 21,6% de las adhesiones).
También en Concepción los radicales pudieron cantar victoria. Allí el legislador provincial Roberto Sánchez obtuvo el 50,4% de los votos del escrutinio provisorio, y le ganó al alperovichista Franco Morelli (hijo del actual intendente Osvaldo Morelli), quien se quedó con el 42% de los sufragios.
El resto de los municipios del interior llevará el sello del FpV.
Las fortalezas del armado alineado a la Casa de Gobierno estuvieron en las secciones electorales del interior tucumano. En el Este, la fórmula Manzur-Osvaldo Jaldo colectó el 71% (140.189 boletas de las 203.458 registradas en el escrutinio provisorio de ese distrito). El dueto conformado por el diputado radical Cano y el peronista disidente Domingo Amaya obtuvo en el oriente provincial el 25,8% (50.810 boletas).
La distancia fue menos marcada en la sección electoral Oeste, aunque el Frente para la Victoria también se impuso por varios puntos. Manzur-Jaldo sacaron en los distritos del occidente provincial el 58,68% (173.197 votos de los 309.218 contabilizados en el escrutinio provisorio). Los aliados Cano-Amaya se quedaron con el 38% (112.647 sufragios).
Las escuelas de la Capital fueron colonizadas por el Acuerdo para el Bicentenario. El radical y el peronista obtuvieron el 55,28% en San Miguel de Tucumán (141.166 de los 264.323 votos escrutados). Manzur y Jaldo alcanzaron el 36,57% en ese distrito (93.392 adhesiones). Los armadores de la oposición confían en que estas distancias se estirarán en el conteo definitivo, ya que en la Capital sólo se escrutaron el 62,61% de los sufragios debido a la gran cantidad de telegramas impugnados en esa sección electoral.
Sumando y dividiendo
Al igual que ocurrió en la Capital, la alianza opositora del ApB logró buenos resultados en otros grandes centros urbanos de Tucumán. Pero gracias al sistema de acoples -que permite a diferentes partidos municipales y comunales adherirse a un solo candidato a intendente o gobernador y competir en un mismo distrito- el Frente para la Victoria fortaleció en cada ciudad del interior a la fórmula Manzur-Jaldo.
El radical Mariano Campero, del ApB, le arrebató la Intendencia de Yerba Buena al peronismo, al obtener el 33% de los votos, según los datos arrojados en el escrutinio provisorio que lleva adelante el Correo Argentino. Pero la Ciudad Jardín fue terreno fértil para el oficialismo, que con el acople alperovichista Acción Regional (Bernardo Racedo Aragón) y la lista oficial del FpV (Daniel Toledo) superaron el 45% de los sufragios (24,8% de Racedo Aragón y 20,4% de Toledo).
Algo similar sucedió en Bella Vista, donde el Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) será conducido por el radical Sebastián Salazar (ApB): el actual concejal consiguió el 36,66% de las adhesiones en el escrutinio provisorio. En el global, el peronismo se impuso en ese distrito, pero repartió su electorado, que superaba el 50%, entre la candidata del FpV (Cristina Espeche, esposa del actual intendente, Luis Espeche, sacó el 29,6%) y el postulante del acople alperovichista Acción Regional (el hoy vicepresidente de la Legislatura obtuvo el 21,6% de las adhesiones).
También en Concepción los radicales pudieron cantar victoria. Allí el legislador provincial Roberto Sánchez obtuvo el 50,4% de los votos del escrutinio provisorio, y le ganó al alperovichista Franco Morelli (hijo del actual intendente Osvaldo Morelli), quien se quedó con el 42% de los sufragios.
El resto de los municipios del interior llevará el sello del FpV.
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