15 Agosto 2015 Seguir en 
El examen oral fue decisivo para configurar el orden de mérito que colocó a los funcionarios judiciales José Agustín Chit, Valentina García Salemi y Virginia Duffy en condiciones de convertirse en fiscal federal N°3 de Tucumán. Así lo indica el dictamen final del jurado del concurso múltipe que convocó Alejandra Gils Carbó, procuradora general de la Nación y lideresa del movimiento “Justicia Legítima”. Completan la tabla de finalistas los también funcionarios Patricio Rovira y Claudio Bonari.
El desempeño en la entrevista del proceso de selección abierto en marzo de 2014 dejó afuera de la carrera a José Manuel Díaz Vélez, secretario de la Fiscalía Federal N°1. En esa etapa del concurso, la postulante mejor calificada fue García Salemi, que logró 47 de los 50 puntos posibles. Chit cosechó 43 unidades; Duffy, 37; Rovira, 35 y Bonari, 30. El tribunal asignó 25 puntos a Díaz Vélez: tal nota implicó para él la eliminación del concurso (para seguir, había que conseguir el 60% del puntaje máximo), pese a que encabezaba el orden de mérito provisorio elaborado con la suma de las calificaciones de la evaluación de los antecedentes y de la prueba escrita. Según el dictamen del 3 de agosto pasado, dicho ranking presentaba este aspecto: Díaz Vélez (76,5 puntos), Chit (75 puntos), Bonari (67,50), Duffy (67,25), García Salemi (63,75) y Rovira (63,35).
El tribunal examinador estuvo presidido por Gils Carbó (José Milton Peralta actuó como jurista invitado). En calidad de vocales, lo integraron los fiscales generales Hernán I. Schapiro, Francisco José Maldonado, Mario Sabas Herrera y Francisco Santiago Snopek: todos ellos tienen en común el haber firmado la solicitada que respaldó las designaciones discrecionales de 16 fiscales subrogantes nombrados por Gils Carbó a finales del año pasado -tales nombramientos fueron paralizados por la Justicia-.
Una vez que el dictamen final quede firme, Gils Carbó podrá elevar la terna para la Fiscalía Federal N°3. Si no hay modificaciones, ese terceto estará compuesto por dos funcionarios actuales del Ministerio Público Fiscal de la Nación (Chit y García Salemi) y la secretaria de Derechos Humanos del Juzgado Federal N°1 (Duffy). Tanto Chit como García Salemi fueron nombrados en forma discrecional por la Procuración General. El primero llegó así a la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad. García Salemi, por su parte, asumió la delegación local de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas. Luego y mediante otra designación discrecional de Gils Carbó, se convirtió en funcionaria de la Fiscalía Federal N°2 a cargo de Pablo Camuña.
El desempeño en la entrevista del proceso de selección abierto en marzo de 2014 dejó afuera de la carrera a José Manuel Díaz Vélez, secretario de la Fiscalía Federal N°1. En esa etapa del concurso, la postulante mejor calificada fue García Salemi, que logró 47 de los 50 puntos posibles. Chit cosechó 43 unidades; Duffy, 37; Rovira, 35 y Bonari, 30. El tribunal asignó 25 puntos a Díaz Vélez: tal nota implicó para él la eliminación del concurso (para seguir, había que conseguir el 60% del puntaje máximo), pese a que encabezaba el orden de mérito provisorio elaborado con la suma de las calificaciones de la evaluación de los antecedentes y de la prueba escrita. Según el dictamen del 3 de agosto pasado, dicho ranking presentaba este aspecto: Díaz Vélez (76,5 puntos), Chit (75 puntos), Bonari (67,50), Duffy (67,25), García Salemi (63,75) y Rovira (63,35).
El tribunal examinador estuvo presidido por Gils Carbó (José Milton Peralta actuó como jurista invitado). En calidad de vocales, lo integraron los fiscales generales Hernán I. Schapiro, Francisco José Maldonado, Mario Sabas Herrera y Francisco Santiago Snopek: todos ellos tienen en común el haber firmado la solicitada que respaldó las designaciones discrecionales de 16 fiscales subrogantes nombrados por Gils Carbó a finales del año pasado -tales nombramientos fueron paralizados por la Justicia-.
Una vez que el dictamen final quede firme, Gils Carbó podrá elevar la terna para la Fiscalía Federal N°3. Si no hay modificaciones, ese terceto estará compuesto por dos funcionarios actuales del Ministerio Público Fiscal de la Nación (Chit y García Salemi) y la secretaria de Derechos Humanos del Juzgado Federal N°1 (Duffy). Tanto Chit como García Salemi fueron nombrados en forma discrecional por la Procuración General. El primero llegó así a la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad. García Salemi, por su parte, asumió la delegación local de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas. Luego y mediante otra designación discrecional de Gils Carbó, se convirtió en funcionaria de la Fiscalía Federal N°2 a cargo de Pablo Camuña.







