En el centenario, la Caja reivindica su rol social

La entidad crediticia de la provincia fue fundada en 1915, por el entonces gobernador, Ernesto Padilla. Ayer, las autoridades, encabezadas por el interventor Armando Cortalezzi, homenajearon al creador de la institución en el Cementerio del Oeste. El directivo del organismo hizo un balance de su gestión y proyectó desafíos para el futuro

GESTO POLÍTICO. Cortalezzi y Manzur fueron los animadores durante el acto central por los festejos del centenario de la Caja Popular de Ahorros. la gaceta / foto de antonio ferroni
GESTO POLÍTICO. Cortalezzi y Manzur fueron los animadores durante el acto central por los festejos del centenario de la Caja Popular de Ahorros. la gaceta / foto de antonio ferroni
14 Julio 2015

Las autoridades y los empleados de la Caja Popular de Ahorros de Tucumán (CPA) celebraron ayer los 100 años que cumplió la institución. En la sede de la entidad crediticia -fundada en 1915 por el entonces gobernador Ernesto Padilla- se llevaron a cabo los actos centrales, que encabezó el inteventor del organismo, Armando Cortalezzi, y del que también participaron funcionarios del gobierno provincial. Además, fue invitado Juan Manzur, el precandidato a gobernador de Tucumán, por el oficialista Frente para la Victoria (FPV).

En diálogo con LA GACETA, Cortalezzi hizo un balance de su gestión al frente de la institución, y trazó desafíos para el futuro. “La Caja no es una entidad financiera común, porque a la hora de otorgar créditos cobra tasas de interés más bajas que las del sistema privado. Además, ofrece ayuda y subsidios”, analizó.

El directivo señaló que, a diferencia de los organismos crediticios del circuito privado, la CPA tiene una misión social. “Por esta razón, la Caja debe trabajar el doble para seguir generando recursos propios, que permitan sostener el trabajo social, a pesar de cobrar tasas de menor valor”, observó Cortalezzi. “El dinero nunca sobra, pero hay recursos para ayudar a muchos tucumanos, por ejemplo, mediante los $ 50 millones anuales que la Caja aporta al Siprosa (Sistema Provincial de Salud)”, agregó.

Por su parte, el ministro de Economía de Tucumán, Jorge Jiménez, quien también intervino en el acto central, destacó el aporte del crédito proveniente del sector público para dinamizar la economía, en momentos de recesión. El funcionario afirmó que en los últimos años de gestión, la Caja Popular ha recuperado su capacidad de ahorro para generar recursos propios, lo cual le permite ofrecer a los empleados públicos de Tucumán créditos a tasas que oscilan entre el 32% y el 35%, más bajas que las del sistema financiero privado. “Sostener y fomentar el ahorro es la misión primordial de la Caja. Y en la la economía, el ahorro es la base de todo. Ahorrar significa gastar menos de lo que se tiene, y esto permite (a los actores de la economía) tomar mejores decisiones en el futuro”, consideró.

Además, Jiménez señaló que uno de los desafíos que figura en la agenda de la entidad es volver a aportar recursos propios para la construcción de viviendas en Tucumán. “En el pasado, la Caja hizo muchos barrios y edificios, con financiamiento obtenido de sus propios recursos. El desafío ahora es retomar esta tarea”, remarcó.

Homenajes al fundador

La celebración del centenario comenzó temprano, con el izamiento de la Bandera Nacional en la Plaza Independencia de la capital tucumana. Luego, en el Cementerio del Oeste, el historiador, Carlos Páez de la Torre (h), leyó una semblanza en homenaje al gobernador Padilla, fundador de la Caja Popular. “En 1914, el doctor Padilla concibió la idea de dotar a Tucumán de una institución que aligerara las finanzas. Así resolvió fundar la Caja de Ahorro, y abrir al agente público la posibilidad de obtener préstamos hipotecarios y anticipos de haberes. Tales fueron las finalidades esenciales de la Caja en su primer momento”, relató el historiador. Durante el homenaje, las autoridades de la Caja descubrieron una placa conmemorativa en la tumba de Padilla.

Más tarde, al mediodía, se celebró una misa en la Iglesia Catedral, que contó con la participación del Coro de Niños. Luego, el Ballet Tucumán brindó una coreografía folclórica en el acceso al edificio central de la CPA, sobre la calle 25 de Mayo.

Luego, monseñor Luis Randisi pronunció una bendición en el interior de la sede del organismo, tras lo cual las autoridades sortearon premios y entregaron distinciones a los empleados.

Allí, también hubo un discurso de Luis Horacio Yanicelli, presidente del Instituto Belgraniano de Tucumán, quien también destacó la convicción de Padilla para crear y para poner en marcha la Caja Popular. “En 1945, cuando se creó, la entidad era una ilusión de lo que podía ser. Hoy, en 2015, es una realidad. Estos 100 años abren la esperanza de que haya otros 100 años más de compromiso y de participación en beneficio de los tucumanos”, expresó el historiador.

Homenaje a Ernesto Padilla

En el Cementerio del Oeste, las autoridades de la Caja Popular de Ahorros homenajearon a Ernesto Padilla, quien en 1915 fundó la entidad crediticia. Donde descansan los restos del entonces gobernador tucumano se descubrió una placa conmemorativa.

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Misa en la Iglesia Catedral

En la Iglesia Catedral, el padre Marcelo Barrionuevo celebró una misa por el primer centenario de la Caja Popular de Tucumán, de la que participaron autoridades y empleados de la entidad. Durante el oficio religioso se oyeron las voces de los integrantes del Coro de Niños de la Provincia.

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Música y baile para celebrar

Integrantes del Ballet Tucumán brindaron una pintoresca coreografía folclórica en el acceso a la sede de la CPA, ubicado sobre la calle 25 de Mayo. Con música y coloridos trajes tradicionales, los bailarines también llamaron la atención de los peatones que pasaban por la vereda.

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