La línea 7 sufre cuatro asaltos diarios

Los choferes padecen la violencia y la inseguridad en la zonas tucumanas de El Colmenar y en Villa Mariano Moreno. Refugio en la oscuridad.

23 Mayo 2002
Los ladrones parecen estar ensañados con la línea 7 de ómnibus. Alrededor de 150 conductores padecen la violencia y la inseguridad. Los choferes de la empresa dijeron que sufren entre tres y cuatro asaltos por día. La mala racha se afianzó aún más cuando tres delincuentes fuertemente armados tuvieron en vilo a 15 personas en la sede de la empresa, ubicada en la calle Colombia 3.335.
Las zonas más atestadas por delincuentes, según dijo el conductor Manuel Zurita, son El Colmenar y las calles 1 y 10, de Villa Mariano Moreno. "Radicamos las denuncias en las seccionales de las zonas y también en la 12, pero siempre patrullan varias horas más tarde, cuando ya no queda nadie en la calle", se quejó.
Para entrar en acción, los ladrones se valen de diversos recursos. "Los malhechores están bebiendo en los quioscos y, cuando se les acaba la plata, nos quieren sacar la recaudación. Lo peor de todo es cuando no tenemos dinero, ya que nos disparan o nos golpean. Los ladrones amenazan y utilizan a las mujeres, algunas con criaturas, para hacernos frenar y de ese modo subir al coche a robarnos. También nos disparan para que detengamos la marcha, pero es cuando más aumentamos la velocidad", agregó el colectivero Carlos Villagra.

Graves heridas
Como consecuencia de los continuos asaltos que padecen los empleados, dos resultaron gravemente lesionados y debieron interrumpir sus labores. Daniel Gustavo Arancibia fue asaltado hace ocho meses y desde ese entonces no presta servicios. "Le hicieron 26 puntos en la cabeza y tiene que usar cuello ortopédico, por la feroz golpiza a la que fue sometido. Las heridas fueron producidas con palos y con la culata de un arma de fuego porque no tenía ni dinero ni cospeles para entregar", comentó su colega Antonio Perrone.
Hugo Lazarte fue abordado por delincuentes en dos oportunidades. La primera vez estuvo dos meses de licencia porque le pegaron un balazo en el codo que le afectó un tendón. Ahora no puede enderezar el brazo. La segunda vez le robaron objetos personales y estuvo diez de licencia a raíz de los golpes que recibió en la cabeza.
Por otra parte, comerciantes de El Colmenar afirmaron que la zona es muy brava y que parece tierra de nadie. Marcela, dueña de un minimercado, relató que fue asaltada en tres oportunidades. "La última vez le dimos a la Policía la copia de una filmación de un robo ?hormiga? al negocio; sin embargo, la mujer que lo hizo ahora está parada en la esquina", contó angustiada.

Refugio en la oscuridad
La vecina Rosa Garay, del barrio BGH, de Villa Mariano Moreno, dijo que en la calle 1 hay un baldío que está repleto de maleza y basura. "Los delincuentes aprovechan también la oscuridad como refugio de la Policía. No sólo asaltan a los choferes, sino las casas, los negocios y la gente que se baja de los ómnibus también es blanco de los malvivientes. En mi casa, por ejemplo, entraron tres veces en el transcurso del año", añadió la mujer.

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