Patinando por un sueño

Pese a que juegan al roller hockey en Tucumán, fueron convocados para representar a Argentina en el Panamericano de Hockey sobre Hielo, en México

HAY EQUIPO. Lourdes Heredia (Diablos), Flavia Heredia (Suricatas), Lorena Heredia (Diablos), Gabriela Ruiz (Lions) y Marianella Bucciarelli (Suricatas). la gaceta / foto de diego aráoz HAY EQUIPO. Lourdes Heredia (Diablos), Flavia Heredia (Suricatas), Lorena Heredia (Diablos), Gabriela Ruiz (Lions) y Marianella Bucciarelli (Suricatas). la gaceta / foto de diego aráoz
Federico Espósito
Por Federico Espósito 11 Mayo 2015
La pregunta cae por su propio peso: ¿cómo es posible que haya 10 tucumanos convocados al Panamericano de Hockey sobre Hielo, cuando la disciplina no existe en la provincia? Simple: porque juegan a algo muy parecido, el Roller Hockey, variante nacida como una forma de continuar la práctica del hockey sobre hielo en verano, o adaptarla a lugares de clima subtropical, como Tucumán. Se cambia hielo por pista, patines con ruedas en lugar de cuchillas, un par de detalles reglamentarios y voilá... Roller Hockey, también llamado Hockey en Línea.

Son ocho mujeres y dos varones, pertenecientes a los cuatro clubes que existen en Tucumán. Ellas son: Lorena Heredia y su hija Lourdes (Diablos), Gabriela Ruiz (Lions), Flavia Heredia y Marianella Bucciarelli (Suricatas), Analía Cuezzo, Constanza Báez y Marina Villagra (Spartans). Ellos son: Leopoldo D’Urso (Diablos) y Matías Morales (Lions).

Tan hermanados están el hockey sobre hielo y el de pista que, a nivel nacional, la entidad que los rige es la misma: la Asociación Argentina de Hockey sobre Hielo y en Línea (Aahhl). “A principios de año comenzaron a publicar sobre la convocatoria al Panamericano, pero como era sobre hielo y en Buenos Aires, no le presté mucha atención”, cuenta Marianella, que juega en Tucumán pero en realidad es santiagueña.

Roberto Villagra, entrenador del seleccionado nacional femenino de hockey sobre hielo, vino a Tucumán a observar jugadoras para llevar al Panamericano por sugerencia de Lorena, arquera del seleccionado desde hace tres años. Ella le comentó sobre el torneo que se realizaría en Ranchillos durante Semana Santa, y del que participarían equipos de las tres provincias que conforman la Liga del Norte (Tucumán, Salta y Córdoba).

“Recuerdo que estaba a un costado de la cancha, y de repente se da la vuelta hacia la tribuna donde estaba yo y me llama. ‘No, imposible’, pensé. Y ahí me preguntó cómo me veía viajando a México”, pone como ejemplo su experiencia Gabriela.

La citación les fue llegando a todos, pese a que ninguno tenía antecedentes de competición en el hielo. “Dicen que es más o menos lo mismo, pero las técnicas de salida o de frenado son diferentes, por ejemplo. En la pista sabremos si es tan parecido como dicen o no”, advierte Flavia, jugadora y entrenadora de Suricatas.

A fin de adaptarse a la nueva superficie se concentrarán en Buenos Aires unos días antes de partir hacia México, el 27 de mayo. La competencia se desarrollará entre el 3 y el 7 de junio.

Hasta acá, todo muy lindo. Pero falta un pequeño gran detalle...

Golpeando puertas

Por cortocircuitos entre la Asociación Argentina de Hockey sobre Hielo y en Línea (Aahhl) y la Federación Argentina (FAHH), los convocados no reciben apoyo económico del Enard. Son ellos mismos los que deben costear los pasajes a México y la indumentaria apropiada, que se cotiza en dólares. En total, representar al país le cuesta a cada uno entre 25.000 y 30.000 pesos. Sí, leyó bien.

“Cualquier deportista sueña con representar a su país, y este es el precio que tenemos que pagar nosotros, al margen de todo el entrenamiento. Por eso nos empezamos a mover para conseguir recursos”, cuenta Flavia.

“Golpeamos un montón de puertas públicas, dejamos notas y no recibimos respuesta. Da un poco de bronca”, se ofusca Gabriela.

“Y eso que estamos en época de campaña electoral. Tratamos de conseguir apoyo privado haciendo rifas y publicando números de cuenta bancaria en Facebook, pero necesitamos ayuda gubernamental”, pide Analía.

“Aquí todos se llenan la boca hablando de que el deporte es salud y contención, pero prácticamente no hemos recibido respuesta. Y de verdad la necesitamos”, se descarga Matías, jugador y entrenador de Lions.

Leo D’Urso, estudiante de Arquictura, explica: “yo juego al roller hockey porque es lo más parecido que hay acá, pero la verdad es que mi sueño es jugar hockey sobre hielo. Por eso mi entusiasmo con ir al Panamericano. Desde que quedé en el preselectivo estoy moviéndome para obtener apoyo. Si no lo consigo no puedo viajar, porque mi situación no me permite afrontar ese gasto. Por eso hice firmar una nota por varios legisladores, para ver si conseguimos el aval para todos”.

Ahora el tejo está del otro lado, a ellos sólo les queda esperar. “Siempre que voy a Buenos Aires aprovecho para patinar en hielo. Nunca me imaginé que tendría la posibilidad de participar en un Panamericano”, se ilusiona Constanza, que también es odontóloga.

Marina resalta que es una oportunidad muy buena. “Se está federalizando el deporte. Antes eran todas de Buenos Aires. Está bárbaro que también pueda participar gente de Tucumán”, sostiene.

Analía cierra destacando: “es un paso muy grande, porque nos ayuda a difundir. En Buenos Aires y en Salta la remaron mucho y hoy tienen apoyo. Nosotros queremos lograr eso también acá”.

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