22 Mayo 2002 Seguir en 
Los delincuentes decidieron invertir en Tucumán, y no llevarse su dinero afuera. Por eso acopiaron distintos bienes con el botín que obtuvieron en distintos atracos. La misma banda, según resultó de dos investigaciones paralelas, fue autora de los atracos sufridos por la empresa transportadora de caudales Brinks y de la droguería Barracas, hechos ocurridos con un año y medio de diferencia.
Hasta el momento, sólo uno de los miembros originales de la banda -conformada según la Policía por tres hermanos- está detenido en Villa Urquiza. Y del primer atraco, el de Brinks, también está arrestado un santiagueño.
Efectivos de la brigada Norte, al mando del subcomisario Víctor Lisandro, realizaron el lunes a la noche allanamientos buscando a los prófugos, pero no tuvieron suerte.
Al mismo tiempo, personal de la seccional 2ª, al mando del comisario Julio Rodríguez, realizó varios operativos buscando pruebas por el atraco a la droguería. Ese hecho ocurrió el 11 de febrero pasado. Un grupo de desconocidos, previo cortar la alarma y las líneas telefónicas, ingresó por los techos al local ubicado en calle La Rioja 271. Una vez adentro llegaron hasta la oficina en la que estaba la caja fuerte, la forzaron y se llevaron $116.000 en Bocade, Lecop, efectivo y dólares, además de facturas, remitos, boletas de depósitos, cheques, talonarios y gran cantidad de medicamentos, según denunciaron los propietarios.
Las pruebas
Una comisión integrada por el subcomisario Angel Ledesma y los oficiales Juan Herrera y Gustavo Beltrán comenzó a seguirles los pasos a los delincuentes, y llegó a la conclusión de que se trataba de los mismos que habían asaltado Brinks.
Cuando, con orden judicial, los policías ingresaron en los domicilios de los sospechosos, lograron recuperar gran parte de lo robado, incluidos remedios, recetarios, facturas y remitos. Pero además encontraron comprobantes de bienes adquiridos al contado -motos, autos y casas- luego de los atracos, por lo que se supone que habrían utilizado para ello el dinero del botín.
Para dar por concluida la investigación, sólo falta detener a los acusados, incluida la esposa de uno de ellos, quien habría tenido participación activa en el hecho.
Hasta el momento, sólo uno de los miembros originales de la banda -conformada según la Policía por tres hermanos- está detenido en Villa Urquiza. Y del primer atraco, el de Brinks, también está arrestado un santiagueño.
Efectivos de la brigada Norte, al mando del subcomisario Víctor Lisandro, realizaron el lunes a la noche allanamientos buscando a los prófugos, pero no tuvieron suerte.
Al mismo tiempo, personal de la seccional 2ª, al mando del comisario Julio Rodríguez, realizó varios operativos buscando pruebas por el atraco a la droguería. Ese hecho ocurrió el 11 de febrero pasado. Un grupo de desconocidos, previo cortar la alarma y las líneas telefónicas, ingresó por los techos al local ubicado en calle La Rioja 271. Una vez adentro llegaron hasta la oficina en la que estaba la caja fuerte, la forzaron y se llevaron $116.000 en Bocade, Lecop, efectivo y dólares, además de facturas, remitos, boletas de depósitos, cheques, talonarios y gran cantidad de medicamentos, según denunciaron los propietarios.
Las pruebas
Una comisión integrada por el subcomisario Angel Ledesma y los oficiales Juan Herrera y Gustavo Beltrán comenzó a seguirles los pasos a los delincuentes, y llegó a la conclusión de que se trataba de los mismos que habían asaltado Brinks.
Cuando, con orden judicial, los policías ingresaron en los domicilios de los sospechosos, lograron recuperar gran parte de lo robado, incluidos remedios, recetarios, facturas y remitos. Pero además encontraron comprobantes de bienes adquiridos al contado -motos, autos y casas- luego de los atracos, por lo que se supone que habrían utilizado para ello el dinero del botín.
Para dar por concluida la investigación, sólo falta detener a los acusados, incluida la esposa de uno de ellos, quien habría tenido participación activa en el hecho.







