22 Mayo 2002 Seguir en 
CONCEPCION.- En el ingenio Marapa, propiedad de la firma Atanor SA, ayer se realizó el acto simbólico de lanzamiento de la zafra 2002. La fábrica comenzaría a moler el próximo martes, siempre y cuando las condiciones climáticas lo permitan.
Las instalaciones, ubicadas en Alberdi, están listas para iniciar el ciclo productivo, pero las últimas lluvias ablandaron los suelos e impiden por ahora la cosecha y la extracción de la materia prima. Se estima que hasta el lunes la situación mejoraría. El Marapa este año prevé producir 45.000 toneladas de azúcar, es decir 3.000 más que el año pasado. Con ese fin operó una inversión de más de $ 1 millón en renovación y mejoramiento de maquinarias.
"Para los accionistas de nuestra compañía este ingenio se constituyó en un gran hallazgo. Nos embarga una gran alegría porque el año pasado nos fue muy bien. Cumplimos con todos, con nuestros trabajadores, cañeros, la comunidad, y desterramos los problemas económicos y financieros que arrastraba la fábrica", sostuvo el ingeniero Miguel Angel González, titular de Atanor, al hablar en la ocasión.
Además, aseguró que la empresa llegó para quedarse y hacer muchas más inversiones".
El martes, con el Marapa también empezarían a producir los ingenios La Providencia y Concepción de Banda del Río Salí.
La ceremonia que dio el puntapié inicial a la zafra en la fábrica de Alberdi, que se desarrolló en un galpón de depósito, comenzó a las 11 con la presencia de González, de ediles locales, de cañeros, de trabajadores y de técnicos del ingenio.
Luego de entonarse las estrofas del Himno Nacional, el sacerdote Rafael Reinoso ofició una misa, tras la cual procedió a la bendición de los frutos.
La fábrica ofreció un aspecto renovado en virtud de las diversas tareas de mejoramiento y renovación concretadas en gran parte de la planta fabril.
"No sabíamos nada de azúcar, pero vinimos con las mejores intenciones. Atanor no es una empresa de beneficencia, sino que beneficia. Decimos la verdad, damos trabajo, respetamos a los trabajadores y cumplimos. Invertimos y lo seguiremos haciendo", dijo González.
Néstor Chiappe, gerente del Marapa, dijo que la empresa instaló una planta para curar las semillas de las cañas. "Se trata de un servicio que brindamos a los productores cañeros, que podrán sembrar con mejor calidad en beneficio de ellos y del ingenio", sostuvo. (C)
Las instalaciones, ubicadas en Alberdi, están listas para iniciar el ciclo productivo, pero las últimas lluvias ablandaron los suelos e impiden por ahora la cosecha y la extracción de la materia prima. Se estima que hasta el lunes la situación mejoraría. El Marapa este año prevé producir 45.000 toneladas de azúcar, es decir 3.000 más que el año pasado. Con ese fin operó una inversión de más de $ 1 millón en renovación y mejoramiento de maquinarias.
"Para los accionistas de nuestra compañía este ingenio se constituyó en un gran hallazgo. Nos embarga una gran alegría porque el año pasado nos fue muy bien. Cumplimos con todos, con nuestros trabajadores, cañeros, la comunidad, y desterramos los problemas económicos y financieros que arrastraba la fábrica", sostuvo el ingeniero Miguel Angel González, titular de Atanor, al hablar en la ocasión.
Además, aseguró que la empresa llegó para quedarse y hacer muchas más inversiones".
El martes, con el Marapa también empezarían a producir los ingenios La Providencia y Concepción de Banda del Río Salí.
La ceremonia que dio el puntapié inicial a la zafra en la fábrica de Alberdi, que se desarrolló en un galpón de depósito, comenzó a las 11 con la presencia de González, de ediles locales, de cañeros, de trabajadores y de técnicos del ingenio.
Luego de entonarse las estrofas del Himno Nacional, el sacerdote Rafael Reinoso ofició una misa, tras la cual procedió a la bendición de los frutos.
La fábrica ofreció un aspecto renovado en virtud de las diversas tareas de mejoramiento y renovación concretadas en gran parte de la planta fabril.
"No sabíamos nada de azúcar, pero vinimos con las mejores intenciones. Atanor no es una empresa de beneficencia, sino que beneficia. Decimos la verdad, damos trabajo, respetamos a los trabajadores y cumplimos. Invertimos y lo seguiremos haciendo", dijo González.
Néstor Chiappe, gerente del Marapa, dijo que la empresa instaló una planta para curar las semillas de las cañas. "Se trata de un servicio que brindamos a los productores cañeros, que podrán sembrar con mejor calidad en beneficio de ellos y del ingenio", sostuvo. (C)







