FURIA AL VOLANTE. De Pablo fue alojado en sede policial y la víctima, trasladada a la morgue judicial. FOTO DIARIOPANORAMA.COM
19 Enero 2015 Seguir en 

SANTIAGO DEL ESTERO.- Una violenta discusión entre dos hombres que estaban compartiendo una rueda de copas en una casa de fin de semana en una zona rural de Santiago del Estero terminó con la muerte de uno de ellos, cuando el otro le pasó por encima con el auto.
El hecho ayer, cuando un grupo de aproximadamente 20 personas se reunió en una finca ubicada en la localidad de El Puestito, ubicada a unos 20 kilómetros de la ciudad de La Banda, para comer un asado. Llegada la tarde, se desató una discusión que fue subiendo de tono, hasta que
Luis Walter Tévez se levantó enojado de su silla, caminó hasta un camión cisterna, propiedad de Marco Exequiel De Pablo, y comenzó a lanzar ladrillos contra el vehículo, hasta que rompió el parabrisas. Luego se retiró del lugar.
Cuando De Pablo se acercó hasta el camión y vio lo que había ocurrido, se subió a su camioneta Renault Kangoo y salió en busca del agresor. Lo encontró en un camino vecinal y, enceguecido de ira, le pasó por encima.
Según confesó luego De Pablo, ante la Policía, al ver lo que había hecho, descendió del utilitario y trató de ayudar a la víctima, que ya había muerto por un golpe en la cabeza.
El agresor llamó a la policía y se entregó.
El hecho ayer, cuando un grupo de aproximadamente 20 personas se reunió en una finca ubicada en la localidad de El Puestito, ubicada a unos 20 kilómetros de la ciudad de La Banda, para comer un asado. Llegada la tarde, se desató una discusión que fue subiendo de tono, hasta que
Luis Walter Tévez se levantó enojado de su silla, caminó hasta un camión cisterna, propiedad de Marco Exequiel De Pablo, y comenzó a lanzar ladrillos contra el vehículo, hasta que rompió el parabrisas. Luego se retiró del lugar.
Cuando De Pablo se acercó hasta el camión y vio lo que había ocurrido, se subió a su camioneta Renault Kangoo y salió en busca del agresor. Lo encontró en un camino vecinal y, enceguecido de ira, le pasó por encima.
Según confesó luego De Pablo, ante la Policía, al ver lo que había hecho, descendió del utilitario y trató de ayudar a la víctima, que ya había muerto por un golpe en la cabeza.
El agresor llamó a la policía y se entregó.
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