30 Diciembre 2003 Seguir en 
WASHINGTON.- El gobierno estadounidense trata de convencer al país y a sus compradores del exterior de que los miles de kilos de carne recogidos en varios Estados tras el primer caso de "vaca loca" en el país no representaban un riesgo para los consumidores. Sin embargo, Japón, el mayor mercado importador de carne vacuna de EE.UU., se negó a levantar o flexibilizar su veda a la carne estadounidense, al igual que numerosos países compradores, lo que significa el 90% de las exportaciones estadounidenses.
La semana pasada se confirmó un caso de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), o "mal de las vaca loca", en un animal del Estado de Washington. Se trata de una enfermedad mortal que destruye el cerebro de sus víctimas. Es provocada por proteínas deformes y puede propagarse al consumir el cerebro, la médula espinal y el tejido del sistema nervioso central de los animales infectados. Los científicos han vinculado una variante humana y mortal -la enfermedad de Creutzfeldt Jakob- con el consumo de productos vacunos contaminados. Unos 100 europeos murieron por esta variante durante la crisis de la "vaca loca", hace unos años. (DPA)
La semana pasada se confirmó un caso de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), o "mal de las vaca loca", en un animal del Estado de Washington. Se trata de una enfermedad mortal que destruye el cerebro de sus víctimas. Es provocada por proteínas deformes y puede propagarse al consumir el cerebro, la médula espinal y el tejido del sistema nervioso central de los animales infectados. Los científicos han vinculado una variante humana y mortal -la enfermedad de Creutzfeldt Jakob- con el consumo de productos vacunos contaminados. Unos 100 europeos murieron por esta variante durante la crisis de la "vaca loca", hace unos años. (DPA)







