17 Diciembre 2003 Seguir en 
CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Juan Pablo II dijo que la lucha contra el terrorismo no puede ser limitada únicamente a operaciones represivas y punitivas, y exhortó a los gobiernos a analizar las causas subyacentes de este fenómeno de violencia. En un mensaje anticipado por el Día Mundial de la Paz, a celebrarse el próximo 1 de enero, el Papa dijo que el uso de la fuerza, aunque sea necesaria, debe ir acompañado por un análisis valiente y lúcido de las razones tras los ataques terroristas. Asimismo, afirmó que la lucha contra el terrorismo debe ser conducida también en los niveles político y educacional.
El respeto a la vida
Entre las causas subyacentes, el líder espiritual de 1.000 millones de católicos habló de las injusticias que suelen acarrear acciones desesperadas y violentas de la gente. En ese sentido, exhortó a los líderes mundiales a insistir en una educación inspirada en el respeto a la vida humana "en toda situación". El flagelo del terrorismo, dice Juan Pablo II, se ha vuelto más virulento y ha producido brutales masacres que, a su vez, han puesto obstáculos aún mayores en el camino del diálogo y la negociación, incrementando las tensiones y agravando los problemas, especialmente en Medio Oriente. Coincidentemente con la opinión de la comunidad internacional, el Sumo Pontífice criticó en su oportunidad a Israel, por su decisión de construir una valla de seguridad con el argumento de que de este modo impediría que los terroristas lancen ataques contra su territorio.
El derecho internacional
Al mismo tiempo, insta en su mensaje a dar un papel más central a las Naciones Unidas en la solución de los conflictos y a respetar el derecho internacional. "Los gobiernos democráticos saben muy bien que el uso de la fuerza contra los terroristas no puede justificar una renuncia a los principios del imperio de la ley", añade el mensaje. En una aparente alusión a Estados Unidos, que lanzó la campaña militar contra Irak sin el respaldo de las Naciones Unidas, y a otros países que no respaldaron las resoluciones de la ONU, el Papa dijo que hay una necesidad especialmente urgente de conducir a individuos y pueblos a respetar el orden internacional y a respetar los compromisos asumidos por las autoridades que legítimamente los representan. "Es oportuno recordar esta norma fundamental, especialmente en tiempos en que existe la tentación de echar mano a la ley de la fuerza antes que a la fuerza de la ley", agrega el Sumo Pontífice.
Durante los 25 años de su pontificado, Juan Pablo II se ha pronunciado reiteradamente por la paz mundial, en momentos en que EE.UU. planeaba la invasión a Irak. Recientemente, criticó de forma explícita a Estados Unidos por la decisión del gobierno de George W. Bush de lanzar la guerra contra Irak. (DPA)
El respeto a la vida
Entre las causas subyacentes, el líder espiritual de 1.000 millones de católicos habló de las injusticias que suelen acarrear acciones desesperadas y violentas de la gente. En ese sentido, exhortó a los líderes mundiales a insistir en una educación inspirada en el respeto a la vida humana "en toda situación". El flagelo del terrorismo, dice Juan Pablo II, se ha vuelto más virulento y ha producido brutales masacres que, a su vez, han puesto obstáculos aún mayores en el camino del diálogo y la negociación, incrementando las tensiones y agravando los problemas, especialmente en Medio Oriente. Coincidentemente con la opinión de la comunidad internacional, el Sumo Pontífice criticó en su oportunidad a Israel, por su decisión de construir una valla de seguridad con el argumento de que de este modo impediría que los terroristas lancen ataques contra su territorio.
El derecho internacional
Al mismo tiempo, insta en su mensaje a dar un papel más central a las Naciones Unidas en la solución de los conflictos y a respetar el derecho internacional. "Los gobiernos democráticos saben muy bien que el uso de la fuerza contra los terroristas no puede justificar una renuncia a los principios del imperio de la ley", añade el mensaje. En una aparente alusión a Estados Unidos, que lanzó la campaña militar contra Irak sin el respaldo de las Naciones Unidas, y a otros países que no respaldaron las resoluciones de la ONU, el Papa dijo que hay una necesidad especialmente urgente de conducir a individuos y pueblos a respetar el orden internacional y a respetar los compromisos asumidos por las autoridades que legítimamente los representan. "Es oportuno recordar esta norma fundamental, especialmente en tiempos en que existe la tentación de echar mano a la ley de la fuerza antes que a la fuerza de la ley", agrega el Sumo Pontífice.
Durante los 25 años de su pontificado, Juan Pablo II se ha pronunciado reiteradamente por la paz mundial, en momentos en que EE.UU. planeaba la invasión a Irak. Recientemente, criticó de forma explícita a Estados Unidos por la decisión del gobierno de George W. Bush de lanzar la guerra contra Irak. (DPA)







