17 Diciembre 2003 Seguir en 
Washington.- Saddam Hussein habría declarado que él no dirigía a la resistencia iraquí contra las tropas de ocupación y que su régimen no tenía en su poder ni armas químicas, ni biológicas ni atómicas, en los primeros interrogatorios a los que fue sometido tras su captura, el pasado sábado. Por disposición del jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, la CIA se encargará de los interrogatorios al ex líder iraquí, quien actualmente se halla recluido en un lugar secreto, posiblemente en Irak.
La CIA determinará qué preguntas se le harán y cómo será procesada y distribuida esa información, precisó Rumsfeld. El funcionario no descartó la posibilidad de que Saddam pueda proveer información acerca del lugar en el que podrían hallarse las supuestas armas prohibidas. La presunta existencia de armas químicas y biológicas -nunca confirmada- sirvió de base para iniciar la invasión de Irak liderada por EE.UU. Después, Washington cambió el discurso y ahora dijo que la guerra sirvió para liberar a los iraquíes de un tirano sanguinario.
Bush ataca
Al respecto, el presidente de EE.UU., George W. Bush, dijo anoche que Saddam merece la pena de muerte. "Es un torturador, un asesino, un tirano repugnante que merece ser sometido a la justicia última", declaró. Su posición, sin embargo, no es compartida por la ONU, que busca hacer valer las leyes de la Justicia internacional. Ni siquiera sus principales aliados en la guerra a Irak, España y Gran Bretaña, apoyan la pena de muerte. Bush decidió que Saddam sea enjuiciado por un tribunal iraquí, para lo cual ofreció el respaldo profesional de juristas estadounidenses.
Otro informe de Blair
El primer ministro británico, Tony Blair, aseguró ayer que se encontró en Irak gran cantidad de evidencia sobre laboratorios clandestinos para desarrollar misiles con ojivas nucleares, de acuerdo con informes de opositores iraquíes. El ex jefe de inspectores de la ONU, Hans Blix, desmintió esta afirmación y aseguró que esas armas fueron destruidas en el verano de 1991, después de la primera guerra del Golfo, tras la invasión de Kuwait. Blix encabezó los equipos de la ONU encargados de revisar el desarme iraquí, mientras que Mohamed El Baradei, director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), hizo lo propio con sus inspectores.
Hasta principios de año, ambos habían pedido más tiempo para revisar instalaciones y evitar la guerra, ya que no había indicios de tales armamentos. Sin embargo, sus pedidos fueron desestimados por EE.UU. y Gran Bretaña, que se basaron en informes dudosos, cuando no falsos, para asegurar que Saddam escondía armas prohibidas.
Tres días después de la detención de Saddam, tropas estadounidenses desbarataron ayer una supuesta célula terrorista en Irak. En el operativo efectuado en Samarra, entre Bagdad y Tikrit, fue detenido un miembro de la agrupación paramilitar Fedayin Saddam, supuesto financista de los ataques contra soldados de la coalición militar que lidera Estados Unidos, dijo un vocero. (Reuter/Télam/DPA)
El "león cautivo"
Las hijas mayores de Saddam Hussein, asiladas en Jordania, dijeron que la familia contratará al mejor equipo de abogados del mundo para defender a su padre y pidieron que sea juzgado por un tribunal internacional, y no por la Justicia iraquí -"designada por Estados Unidos"-. Raghda y Rana Hussein afirmaron que los soldados drogaron a su padre para hacerlo dócil. "Un león cautivo sigue siendo un león", dijeron. (Télam)
La CIA determinará qué preguntas se le harán y cómo será procesada y distribuida esa información, precisó Rumsfeld. El funcionario no descartó la posibilidad de que Saddam pueda proveer información acerca del lugar en el que podrían hallarse las supuestas armas prohibidas. La presunta existencia de armas químicas y biológicas -nunca confirmada- sirvió de base para iniciar la invasión de Irak liderada por EE.UU. Después, Washington cambió el discurso y ahora dijo que la guerra sirvió para liberar a los iraquíes de un tirano sanguinario.
Bush ataca
Al respecto, el presidente de EE.UU., George W. Bush, dijo anoche que Saddam merece la pena de muerte. "Es un torturador, un asesino, un tirano repugnante que merece ser sometido a la justicia última", declaró. Su posición, sin embargo, no es compartida por la ONU, que busca hacer valer las leyes de la Justicia internacional. Ni siquiera sus principales aliados en la guerra a Irak, España y Gran Bretaña, apoyan la pena de muerte. Bush decidió que Saddam sea enjuiciado por un tribunal iraquí, para lo cual ofreció el respaldo profesional de juristas estadounidenses.
Otro informe de Blair
El primer ministro británico, Tony Blair, aseguró ayer que se encontró en Irak gran cantidad de evidencia sobre laboratorios clandestinos para desarrollar misiles con ojivas nucleares, de acuerdo con informes de opositores iraquíes. El ex jefe de inspectores de la ONU, Hans Blix, desmintió esta afirmación y aseguró que esas armas fueron destruidas en el verano de 1991, después de la primera guerra del Golfo, tras la invasión de Kuwait. Blix encabezó los equipos de la ONU encargados de revisar el desarme iraquí, mientras que Mohamed El Baradei, director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), hizo lo propio con sus inspectores.
Hasta principios de año, ambos habían pedido más tiempo para revisar instalaciones y evitar la guerra, ya que no había indicios de tales armamentos. Sin embargo, sus pedidos fueron desestimados por EE.UU. y Gran Bretaña, que se basaron en informes dudosos, cuando no falsos, para asegurar que Saddam escondía armas prohibidas.
Tres días después de la detención de Saddam, tropas estadounidenses desbarataron ayer una supuesta célula terrorista en Irak. En el operativo efectuado en Samarra, entre Bagdad y Tikrit, fue detenido un miembro de la agrupación paramilitar Fedayin Saddam, supuesto financista de los ataques contra soldados de la coalición militar que lidera Estados Unidos, dijo un vocero. (Reuter/Télam/DPA)
El "león cautivo"
Las hijas mayores de Saddam Hussein, asiladas en Jordania, dijeron que la familia contratará al mejor equipo de abogados del mundo para defender a su padre y pidieron que sea juzgado por un tribunal internacional, y no por la Justicia iraquí -"designada por Estados Unidos"-. Raghda y Rana Hussein afirmaron que los soldados drogaron a su padre para hacerlo dócil. "Un león cautivo sigue siendo un león", dijeron. (Télam)







