06 Agosto 2014 Seguir en 

Expresiones como “qué lindo sería”, “si alguien nos ayudara”, “si tuviéramos plata”, “si alguien se interesara”, “esto es oro en polvo, pero parece que no se dan cuenta”, “nadie quiere invertir” se escuchan a diario en la calle. Hay poblaciones que parecieran haberse convertido a lo largo de los años en un deseo frustrado, en un proyecto eterno. Ello sucede, por ejemplo, con aquellas que poseen un don de la naturaleza que si se explotara podría llevarles progreso y representar un atractivo turístico importante. A 119 kilómetros de San Miguel de Tucumán, Taco Ralo posee aguas termales de gran valor. Siglos atrás, los incas se daban chapuzones, conscientes de sus virtudes medicinales.
Las autoridades comunales han anunciado su decisión de explotar turísticamente este regalo de la naturaleza y planean inaugurar en 2015 un complejo termal que incluirá piscinas, baños con duchas, yacuzzi y un bar comedor. Las obras se han iniciado en el Complejo Deportivo “Mario Escobar”, ubicado frente a la comuna. También se está trabajando en la recuperación de las duchas que se hallan en plaza y que no funcionan desde hace muchos años. Entre otros proyectos, se está erigiendo un “Almacén rural”, donde queseros, dulceros, artesanos y criadores de animales podrán exponer sus producciones; también se trabaja en la terminación de una fábrica de queso de cabra y vaca, cuyos productos podrían colocarse en otros mercados del país. El año pasado, se recuperó la hostería que pasó por serias vicisitudes y corrió el riesgo de convertirse en un geriátrico en 1996.
La idea de explotar el turismo se remonta a décadas atrás. El 15 de julio de 1972, durante la gestión de Oscar Sarrulle, se inauguró la hostería. El proyecto integral contemplaba además la erección de un centro cívico, así como la construcción de una capilla, una confitería, una pileta de natación, baños termales públicos y locales comerciales; a ello se iba a sumar un casino.
También cuentan con aguas termales pueblos cercanos a Taco Ralo como La Paloma, La Iguana, La Cañada, Páez y Viltrán. El que más se destaca es el de Puesto del Medio, a 17 km del casco céntrico, cuyas aguas alcanzan los 53° C; su pozo fue catalogado por termalistas japoneses como el segundo mejor surgente del mundo. “Las legendarias termas de esta localidad del departamento de Graneros siguen desaprovechadas”, señalaba LA GACETA del 5 de octubre de 1990. Un grupo de geólogos del Instituto de Investigación Aplicada a la Ciencia del Espacio y de la Universidad de Buenos Aires determinó que la proyección económica de las aguas termales de Taco Ralo era promisoria: se podía transformar al lugar en un polo geotérmico, capaz de generar energía eléctrica. “Todo depende de las autoridades”, dijo entonces la directora del grupo de geólogos.
Cada tanto se renueva la idea de darles el lugar que merece Taco Ralo. Si el turismo se convirtiera en una política de Estado, posiblemente no tendrían que pasar más de cuatro décadas para que los deseos se cristalizaran. Se proyecta construir una autopista entre San Miguel de Tucumán y Las Termas de Río Hondo, pero no se piensa en explotar las riquezas naturales que tenemos en la propia casa. Sería positivo que las obras en marcha se concretaran finalmente. Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, si lo sabrán los tacorraleños.
Las autoridades comunales han anunciado su decisión de explotar turísticamente este regalo de la naturaleza y planean inaugurar en 2015 un complejo termal que incluirá piscinas, baños con duchas, yacuzzi y un bar comedor. Las obras se han iniciado en el Complejo Deportivo “Mario Escobar”, ubicado frente a la comuna. También se está trabajando en la recuperación de las duchas que se hallan en plaza y que no funcionan desde hace muchos años. Entre otros proyectos, se está erigiendo un “Almacén rural”, donde queseros, dulceros, artesanos y criadores de animales podrán exponer sus producciones; también se trabaja en la terminación de una fábrica de queso de cabra y vaca, cuyos productos podrían colocarse en otros mercados del país. El año pasado, se recuperó la hostería que pasó por serias vicisitudes y corrió el riesgo de convertirse en un geriátrico en 1996.
La idea de explotar el turismo se remonta a décadas atrás. El 15 de julio de 1972, durante la gestión de Oscar Sarrulle, se inauguró la hostería. El proyecto integral contemplaba además la erección de un centro cívico, así como la construcción de una capilla, una confitería, una pileta de natación, baños termales públicos y locales comerciales; a ello se iba a sumar un casino.
También cuentan con aguas termales pueblos cercanos a Taco Ralo como La Paloma, La Iguana, La Cañada, Páez y Viltrán. El que más se destaca es el de Puesto del Medio, a 17 km del casco céntrico, cuyas aguas alcanzan los 53° C; su pozo fue catalogado por termalistas japoneses como el segundo mejor surgente del mundo. “Las legendarias termas de esta localidad del departamento de Graneros siguen desaprovechadas”, señalaba LA GACETA del 5 de octubre de 1990. Un grupo de geólogos del Instituto de Investigación Aplicada a la Ciencia del Espacio y de la Universidad de Buenos Aires determinó que la proyección económica de las aguas termales de Taco Ralo era promisoria: se podía transformar al lugar en un polo geotérmico, capaz de generar energía eléctrica. “Todo depende de las autoridades”, dijo entonces la directora del grupo de geólogos.
Cada tanto se renueva la idea de darles el lugar que merece Taco Ralo. Si el turismo se convirtiera en una política de Estado, posiblemente no tendrían que pasar más de cuatro décadas para que los deseos se cristalizaran. Se proyecta construir una autopista entre San Miguel de Tucumán y Las Termas de Río Hondo, pero no se piensa en explotar las riquezas naturales que tenemos en la propia casa. Sería positivo que las obras en marcha se concretaran finalmente. Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, si lo sabrán los tacorraleños.
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