23 Noviembre 2003 Seguir en 
Un hombre de 65 años fue asesinado a golpes durante un beberaje. El crimen se produjo ayer a la madrugada en una muy humilde vivienda de Villa Obrera, en Ingenio Leales.
Ayer a las 8 fue encontrado sin vida, en su casita, Roque Hipólito Chavarría, de 65 años. Tenía golpes en la cabeza (especialmente en la cara). Fuentes policiales comentaron que, por tratarse de un hombre afecto a las bebidas alcohólicas, se pensó en un primer momento que se había caído solo. Pero luego, vecinos comentaron que desde el viernes a la noche hasta ayer a las 3.30 había estado bebiendo con tres hombres, y que se habrían escuchado discusiones.
Policías al mando de los comisarios Guillermo de Lugo y Fernando Maruf aprehendieron a un hombre -que sería de los que habrían estado con la víctima-, quien tendría antecedentes por homicidio y cumplió una condena de 12 años por un crimen ocurrido en Buenos Aires. El detenido, identificado sólo como "Piri", dijo que estuvo en el lugar sólo hasta las 21, pero testigos afirmaron que lo vieron después de esa hora.
Un dato que llamó la atención fue que contaba con bastante dinero, cuando es desocupado y no tiene ingresos. La víctima, que vendía helados, habría contado con reservas porque había cobrado una indemnización y además tenía una jubilación.
Ayer a las 8 fue encontrado sin vida, en su casita, Roque Hipólito Chavarría, de 65 años. Tenía golpes en la cabeza (especialmente en la cara). Fuentes policiales comentaron que, por tratarse de un hombre afecto a las bebidas alcohólicas, se pensó en un primer momento que se había caído solo. Pero luego, vecinos comentaron que desde el viernes a la noche hasta ayer a las 3.30 había estado bebiendo con tres hombres, y que se habrían escuchado discusiones.
Policías al mando de los comisarios Guillermo de Lugo y Fernando Maruf aprehendieron a un hombre -que sería de los que habrían estado con la víctima-, quien tendría antecedentes por homicidio y cumplió una condena de 12 años por un crimen ocurrido en Buenos Aires. El detenido, identificado sólo como "Piri", dijo que estuvo en el lugar sólo hasta las 21, pero testigos afirmaron que lo vieron después de esa hora.
Un dato que llamó la atención fue que contaba con bastante dinero, cuando es desocupado y no tiene ingresos. La víctima, que vendía helados, habría contado con reservas porque había cobrado una indemnización y además tenía una jubilación.







