22 Noviembre 2003 Seguir en 
SANTA BARBARA, EEUU.- Un día después de su arresto bajo sospecha de abuso a un menor, Michael Jackson se mantuvo aislado ayer, mientras los fiscales preparaban los cargos y la presión aumentaba sobre las autoridades para que le quiten la custodia de sus tres hijos.
El fiscal de distrito del condado de Santa Bárbara, Tom Sneddon, dijo en un comunicado que no presentaría cargos formales contra el cantante hasta después del Día de Acción de Gracias, que se celebrará el 27 de noviembre.
Jackson, que viajó el jueves de Las Vegas a California para entregarse a la Policía, dar su pasaporte y depositar una fianza de tres millones de dólares, regresó después a la capital de los juegos de azar; tiene que comparecer ante la Corte el 9 de enero.
El autoproclamado "Rey del Pop" no ha hablado públicamente desde que alrededor de 60 agentes de la policía allanaron su lujosa propiedad el martes en busca de pruebas para sustentar las acusaciones de un chico no identificado. Jackson dijo en un comunicado que las acusaciones son mentiras injuriosas y predijo que será exonerado.
Mientras tanto, la abogada de Los Angeles Gloria Allred dijo que podría instar al Departamento de Servicios Sociales de Santa Bárbara a que le quite a Jackson la custodia de sus tres hijos tras las acusaciones.
Es la segunda vez en 10 años que tales acusaciones se hacen contra el cantante, que llegó a la fama como el joven líder de los Jackson Five durante la década de 1960. Con los años se convirtió en un popular solista y ahora parece imaginarse que es un Peter Pan moderno, el niño que nunca creció.
Un huésped
Este año, Jackson dijo en un documental de televisión que había compartido su cama con niños y apareció ante las cámaras tomado de la mano con un niño de 12 años que había sido su huésped durante la noche. Cuando hace diez años Jackson también fue acusado por un delito semejante, Elizabeth Taylor, quien dijo ser su mejor amiga, llevó la bandera de su defensa. En esta oportunidad la diva prefirió el silencio. Tampoco la ex esposa de Jackson, Lisa Marie Presley, realizó declaraciones y rechazó todos los reportajes que se le propusieron. Sólo su madre salió en su defensa. En efecto, Catherine Jackson, dijo que cree que hay motivaciones racistas en las acusaciones contra su hijo. "Hay dos interpretaciones de la ley en este país. Una para blancos y otra para negros", aseguró. (Reuter)
El fiscal de distrito del condado de Santa Bárbara, Tom Sneddon, dijo en un comunicado que no presentaría cargos formales contra el cantante hasta después del Día de Acción de Gracias, que se celebrará el 27 de noviembre.
Jackson, que viajó el jueves de Las Vegas a California para entregarse a la Policía, dar su pasaporte y depositar una fianza de tres millones de dólares, regresó después a la capital de los juegos de azar; tiene que comparecer ante la Corte el 9 de enero.
El autoproclamado "Rey del Pop" no ha hablado públicamente desde que alrededor de 60 agentes de la policía allanaron su lujosa propiedad el martes en busca de pruebas para sustentar las acusaciones de un chico no identificado. Jackson dijo en un comunicado que las acusaciones son mentiras injuriosas y predijo que será exonerado.
Mientras tanto, la abogada de Los Angeles Gloria Allred dijo que podría instar al Departamento de Servicios Sociales de Santa Bárbara a que le quite a Jackson la custodia de sus tres hijos tras las acusaciones.
Es la segunda vez en 10 años que tales acusaciones se hacen contra el cantante, que llegó a la fama como el joven líder de los Jackson Five durante la década de 1960. Con los años se convirtió en un popular solista y ahora parece imaginarse que es un Peter Pan moderno, el niño que nunca creció.
Un huésped
Este año, Jackson dijo en un documental de televisión que había compartido su cama con niños y apareció ante las cámaras tomado de la mano con un niño de 12 años que había sido su huésped durante la noche. Cuando hace diez años Jackson también fue acusado por un delito semejante, Elizabeth Taylor, quien dijo ser su mejor amiga, llevó la bandera de su defensa. En esta oportunidad la diva prefirió el silencio. Tampoco la ex esposa de Jackson, Lisa Marie Presley, realizó declaraciones y rechazó todos los reportajes que se le propusieron. Sólo su madre salió en su defensa. En efecto, Catherine Jackson, dijo que cree que hay motivaciones racistas en las acusaciones contra su hijo. "Hay dos interpretaciones de la ley en este país. Una para blancos y otra para negros", aseguró. (Reuter)







