22 Noviembre 2003 Seguir en 
Un hombre de 37 años fue asaltado cuando entraba a un hotel alojamiento en su auto junto a una señorita que no era su esposa. El hombre fue presa del infortunio, puesto que llegó justo cuando los delincuentes estaban cometiendo un atraco en el negocio, y usaron su auto para llevarse el botín. El hecho ocurrió el jueves a las 20.30 en Lules, en un hotel ubicado sobre la ruta 301.
La víctima se bajó en la entrada para solicitar una habitación. Luego de que pagó los $ 10 que cuesta la hora, la empleada del hotel le dijo que entrara a la oficina porque tenía que darle las sábanas. Al cliente le llamó la atención, y cuando preguntó la razón de la medida la empleada le explicó que lo hacían para evitar robos. Pero cuando él entró, un hombre encapuchado lo encañonó y le sacó el dinero que tenía. En la oficina había otros dos hombres. La chica que acompañaba a la víctima huyó cuando vio el movimiento. El asaltado, por su parte, fue llevado en su VW Gol por un camino vecinal y abandonado a tres kilómetros de la ruta 301 (ex 38). Los ladrones le quitaron al auto las dos ruedas delanteras y la de auxilio y se fueron. Cuando en la madrugada de ayer personal de la Brigada Este recorría la zona en busca del auto y de la víctima, se encontró con un taxi en el que cuatro hombres llevaban dos ruedas. Eran la víctima y sus amigos, que pretendían reponer los neumáticos. Los ladrones se llevaron, además, electrodomésticos y dinero del hotel.
La Policía no pudo identificar aún a la furtiva acompañante del hombre asaltado, al cual, según la Justicia, tuvo serios problemas para explicarle a su esposa lo que había ocurrido.
La víctima se bajó en la entrada para solicitar una habitación. Luego de que pagó los $ 10 que cuesta la hora, la empleada del hotel le dijo que entrara a la oficina porque tenía que darle las sábanas. Al cliente le llamó la atención, y cuando preguntó la razón de la medida la empleada le explicó que lo hacían para evitar robos. Pero cuando él entró, un hombre encapuchado lo encañonó y le sacó el dinero que tenía. En la oficina había otros dos hombres. La chica que acompañaba a la víctima huyó cuando vio el movimiento. El asaltado, por su parte, fue llevado en su VW Gol por un camino vecinal y abandonado a tres kilómetros de la ruta 301 (ex 38). Los ladrones le quitaron al auto las dos ruedas delanteras y la de auxilio y se fueron. Cuando en la madrugada de ayer personal de la Brigada Este recorría la zona en busca del auto y de la víctima, se encontró con un taxi en el que cuatro hombres llevaban dos ruedas. Eran la víctima y sus amigos, que pretendían reponer los neumáticos. Los ladrones se llevaron, además, electrodomésticos y dinero del hotel.
La Policía no pudo identificar aún a la furtiva acompañante del hombre asaltado, al cual, según la Justicia, tuvo serios problemas para explicarle a su esposa lo que había ocurrido.







