21 Noviembre 2003 Seguir en 
Los ingresos a la Policía siguen generando problemas. Los cinco jefes de las regionales de la provincia tuvieron que soportar ayer algunos focos de tensión cuando les comunicaron a más de 200 agentes de Policía que fueron dados de baja tras descubrirse irregularidades en el proceso de selección.
Según informó el Secretario de Seguridad, Osvaldo Nieva, se trata de 268 personas a las que se les pidió que devuelvan las armas, los uniformes y las placas identificatorias. Se trata de algunos de los aspirantes que ingresaron a la fuerza en setiembre, pero que no cumplen con algunos (con todos, en algunos casos) de los requisitos solicitados.
Muchos tenían más de 30 años, otros poseen frondosos prontuarios policiales, y muchos más entraron sin haber pasado por el curso o el sorteo. Hasta el 1 de diciembre, según se informó, se cubrirán las vacantes que quedaron con estos retiros.
Según trascendió, varios de los afectados se habrían negado en un primer momento a devolver lo que le pedían. Pero fueron persuadidos y al final accedieron. Según Nieva, en las próximas semanas se incorporarán 540 policías más a la fuerza, luego de hacer una nueva selección.
Algunos de los que fueron retirados se quejaron ya que, por ejemplo, para comprar los uniformes habían sacado créditos que deberían seguir pagando.
Protestas y denuncias
Ayer a la tarde, unos 50 aspirantes que quedaron afuera de la Policía protestaron en las calles céntricas y en la plaza Independencia. "Tenemos todo en regla, participamos en el sorteo, hicimos el curso y no tenemos antecedentes; pero nos inventan problemas físicos o desaparecen nuestros números de sorteo", afirmó, indignada, Soledad Carabajal, quien hasta ayer vistió el uniforme azul y tiene 22 años.
David Lazarte, otro de los despedidos, dijo que él y muchos de sus compañeros no coimearon para entrar, y que en la Policía quedaron algunos ingresantes que no cumplen con los requisitos. "Hay una embarazada de siete meses en Criminalística, un médico de 36 años en la Regional Capital y varios que no hicieron el curso, y nos dejan afuera a nosotros", aseveró.
Según informó el Secretario de Seguridad, Osvaldo Nieva, se trata de 268 personas a las que se les pidió que devuelvan las armas, los uniformes y las placas identificatorias. Se trata de algunos de los aspirantes que ingresaron a la fuerza en setiembre, pero que no cumplen con algunos (con todos, en algunos casos) de los requisitos solicitados.
Muchos tenían más de 30 años, otros poseen frondosos prontuarios policiales, y muchos más entraron sin haber pasado por el curso o el sorteo. Hasta el 1 de diciembre, según se informó, se cubrirán las vacantes que quedaron con estos retiros.
Según trascendió, varios de los afectados se habrían negado en un primer momento a devolver lo que le pedían. Pero fueron persuadidos y al final accedieron. Según Nieva, en las próximas semanas se incorporarán 540 policías más a la fuerza, luego de hacer una nueva selección.
Algunos de los que fueron retirados se quejaron ya que, por ejemplo, para comprar los uniformes habían sacado créditos que deberían seguir pagando.
Protestas y denuncias
Ayer a la tarde, unos 50 aspirantes que quedaron afuera de la Policía protestaron en las calles céntricas y en la plaza Independencia. "Tenemos todo en regla, participamos en el sorteo, hicimos el curso y no tenemos antecedentes; pero nos inventan problemas físicos o desaparecen nuestros números de sorteo", afirmó, indignada, Soledad Carabajal, quien hasta ayer vistió el uniforme azul y tiene 22 años.
David Lazarte, otro de los despedidos, dijo que él y muchos de sus compañeros no coimearon para entrar, y que en la Policía quedaron algunos ingresantes que no cumplen con los requisitos. "Hay una embarazada de siete meses en Criminalística, un médico de 36 años en la Regional Capital y varios que no hicieron el curso, y nos dejan afuera a nosotros", aseveró.







