18 Noviembre 2003 Seguir en 
LONDRES.- George W. Bush llegó el martes a Gran Bretaña en una visita histórica en la que el presidente de Estados Unidos y su principal aliado, Tony Blair, reafirmarán su posición frente a las protestas por la guerra en Irak.
Ambos líderes quizás habían esperado que este viaje sirviera para celebrar la victoria de sus países en Irak, pero el aumento de los ataques contra las fuerzas de ocupación han empañado cualquier ambiente de celebración, mientras que Bush enfrentará protestas masivas en Londres.
Los organizadores esperan que unos 100.000 manifestantes contra la guerra culminen sus protestas derribando el jueves una estatua gigante de Bush en la plaza Trafalgar, en un acto que recordará la destrucción de una estatua del ex presidente iraquí, Saddam Hussein, por parte de soldados estadounidenses en abril en Bagdad.
Sin embargo, Blair es un anfitrión renuente a las críticas y ha defendido firmemente su decisión de desafiar a otras naciones europeas y apoyar la guerra liderada por Estados Unidos en Irak.
"El primer ministro cree que este es precisamente el momento adecuado para que el presidente Bush visite este país", dijo un portavoz de Blair.
Bush también se ha mostrado desafiante.
Un portavoz de Bush, que lo acompañó en el avión presidencial, dijo que el presidente le dirá al pueblo británico que hay momentos en la vida en que el uso de la fuerza militar es necesario. (Reuters)
Ambos líderes quizás habían esperado que este viaje sirviera para celebrar la victoria de sus países en Irak, pero el aumento de los ataques contra las fuerzas de ocupación han empañado cualquier ambiente de celebración, mientras que Bush enfrentará protestas masivas en Londres.
Los organizadores esperan que unos 100.000 manifestantes contra la guerra culminen sus protestas derribando el jueves una estatua gigante de Bush en la plaza Trafalgar, en un acto que recordará la destrucción de una estatua del ex presidente iraquí, Saddam Hussein, por parte de soldados estadounidenses en abril en Bagdad.
Sin embargo, Blair es un anfitrión renuente a las críticas y ha defendido firmemente su decisión de desafiar a otras naciones europeas y apoyar la guerra liderada por Estados Unidos en Irak.
"El primer ministro cree que este es precisamente el momento adecuado para que el presidente Bush visite este país", dijo un portavoz de Blair.
Bush también se ha mostrado desafiante.
Un portavoz de Bush, que lo acompañó en el avión presidencial, dijo que el presidente le dirá al pueblo británico que hay momentos en la vida en que el uso de la fuerza militar es necesario. (Reuters)







