18 Noviembre 2003 Seguir en 
Roma.- En medio de masivas protestas y de imponentes medidas de seguridad, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, afirmó en Roma que el muro que construye Israel para encerrar la Cisjordania palestina es sólo un instrumento de defensa contra los terroristas. Un día antes, el papa Juan Pablo II había criticado de hecho a Israel, al afirmar que no se necesitan muros sino puentes para alcanzar la paz en Medio Oriente.
La valla de seguridad ha generado fuertes críticas en la comunidad europea. Sólo el premier italiano, Silvio Berlusconi, quien ejerce la presidencia temporal de la Unión Europea (UE), defendió la política israelí en la región.
El muro en construcción segrega y fragmenta a los territorios palestinos. El propio gobierno israelí reconoció que su construcción restará un 4% al territorio palestino, pero según la ONU ese cercenamiento será del 15%. Para los mismos palestinos, a su vez, implicará la pérdida del 26% de sus tierras.
Además de la crisis palestino-israelí, Sharon analizará hoy, con Berlusconi, el temor de Israel de que se produzca una nueva ola de antisemitismo en el mundo. El reciente doble atentado contra dos sinagogas de Estambul, es una señal significativa para Sharon, y su gobierno responsabilizó a algunos líderes europeos de alentar el terrorismo con sus críticas a Israel. En la réplica, los cancilleres de la UE acusaron ayer a Israel de boicotear al enviado europeo a Medio Oriente, Marc Ott, en represalia por la reunión que mantuvo la semana pasada con el presidente palestino, Yasser Arafat. (DPA)
La valla de seguridad ha generado fuertes críticas en la comunidad europea. Sólo el premier italiano, Silvio Berlusconi, quien ejerce la presidencia temporal de la Unión Europea (UE), defendió la política israelí en la región.
El muro en construcción segrega y fragmenta a los territorios palestinos. El propio gobierno israelí reconoció que su construcción restará un 4% al territorio palestino, pero según la ONU ese cercenamiento será del 15%. Para los mismos palestinos, a su vez, implicará la pérdida del 26% de sus tierras.
Además de la crisis palestino-israelí, Sharon analizará hoy, con Berlusconi, el temor de Israel de que se produzca una nueva ola de antisemitismo en el mundo. El reciente doble atentado contra dos sinagogas de Estambul, es una señal significativa para Sharon, y su gobierno responsabilizó a algunos líderes europeos de alentar el terrorismo con sus críticas a Israel. En la réplica, los cancilleres de la UE acusaron ayer a Israel de boicotear al enviado europeo a Medio Oriente, Marc Ott, en represalia por la reunión que mantuvo la semana pasada con el presidente palestino, Yasser Arafat. (DPA)







