Blair fortificó Londres para recibir a Bush

Tres días en alerta máxima. Una imagen inusual de los efectivos londinenses. Una joven burló el dispositivo de seguridad en el mismo Palacio de Buckingham.

DIAS AGITADOS. Los policías británicos, que no suelen portar armas, revisarán durante tres días cualquier vehículo sospechoso en la capital.
DIAS AGITADOS. Los policías británicos, que no suelen portar armas, revisarán durante tres días cualquier vehículo sospechoso en la capital.
18 Noviembre 2003
LONDRES.- Policías armados convirtieron a la capital inglesa en la "Fortaleza Londres", en prevención de un posible atentado durante una polémica visita de tres días que inicia hoy el presidente de Estados Unidos, George W. Bush. No obstante, la intensa seguridad no impidió que una manifestante antibelicista escalara los seis metros de una verja de las puertas del Palacio de Buckingham, donde se alojará Bush, para colgar una bandera de EE.UU. invertida, con la inscripción "Elizabeth Windsor y Compañía. Bush no es bienvenido". Dos horas después de haber escalado la verja, la mujer dejó caer la bandera y al descender fue arrestada por la fuerza.
Francotiradores de la Policía flanquearán el trayecto del presidente desde los tejados y todas las unidades armadas de respuesta rápida están en alerta máxima. La policía británica no suele portar armas.
La Casa Blanca, temerosa de un ataque de la red Al Qaeda, ha insistido en estrictas precauciones. Llamativas actividades tradicionales de los dignatarios visitantes, como un paseo en un coche de caballos con la reina Isabel, no estarán incluidos en el programa. Los atentados del fin de semana contra dos sinagogas en Estambul, en los que murieron 24 personas, han servido para recordar que los extremistas podrían atacar en cualquier momento sin advertencias.
Gran Bretaña elevó su nivel de alerta tras la última advertencia de ataque de Al Qaeda, que también amenazó con atentados a Australia, a Japón y a todos los países que colaboren con EE.UU.
Los temores de ataques terroristas y la renovada inestabilidad geopolítica han hundido a los mercados financieros y colocaron al oro en casi U$S 400 la onza. Pero el primer ministro británico Tony Blair, el más firme aliado de Bush en su "guerra contra el terrorismo", insistió en que Gran Bretaña y Estados Unidos deben mantenerse firmes para derrotar al terrorismo "dondequiera que esté".

Permiso para protestar
El dispositivo de seguridad no tiene precedentes debido, en primer lugar, al nivel de amenaza de terrorismo y. en segundo lugar, a la naturaleza de la visita del presidente, dijo el jefe de la policía de Londres, John Stevens. Pese a ello, los organizadores de una masiva marcha de protesta por las principales avenidas de Londres, prevista para el jueves, obtuvieron permiso para protestar frente a edificios públicos donde Bush sostendrá reuniones. "Esto es un triunfo de la democracia y de los movimientos de paz", dijeron dirigentes organizadores de la marcha, de la que participarán unas 100.000 personas. En Trafalgar Square, los manifestantes derribarán una gigantesca estatua de Bush, en una repetición simbólica de la destrucción de la estatua de Saddam Hussein, en Bagdad, en abril pasado, cuando tropas estadounidenses tomaron la capital de Irak. "No apoyamos a Saddam. El fue una pesadilla. Pero lo que ha hecho Bush no ha ayudado al iraquí común para nada. Sólo hay caos allá. Hay niños muriendo diariamente", dijo un vocero del grupo Teatro de Guerra.
Bush, al igual que Blair, es cada vez más impopular entre los británicos. Según resultados de un sondeo efectuado con motivo de esta visita, el 60% de los consultados considera a Bush una amenaza a la paz, y el 37% lo califica de estúpido. Ayer, en Washington, el mandatario estadounidense dijo que no les teme a las manifestaciones en su contra. "Amo la democracia británica", declaró, pero también se mostró firme al anunciar que las fuerzas estadounidenses endurecerán los operativos contra la resistencia iraquí. (Télam/Reuter)

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