Crece la cifra de víctimas de los atentados en Turquía

Condena internacional.Hasta anoche reportaban 23 muertos, pero se teme un aumento de la cifra. Dos coches bomba cerca de las sinagogas. Buscan posibles conexiones con la red Al Qaeda.

CALLE ESTRECHA. La tarea de despeje frente a la sinagoga Neve Shalom.
CALLE ESTRECHA. La tarea de despeje frente a la sinagoga Neve Shalom.
16 Noviembre 2003
Estambul.- Varias horas después de los atentados con coches bomba contra dos sinagogas en el corazón de Estambul, la cifra de muertos crecía en forma alarmante, en medio de expresiones de condena de la comunidad internacional. El Frente de Luchadores Islámicos del Gran Oriente -un grupo terrorista muy activo en la década pasada en Turquía- reivindicó la masacre, pero no se descarta que la red Al Qaeda esté detrás de este hecho.
El primer ministro turco, Recep Erdogan, dijo que los ataques evidencian una conexión internacional y que tienen como objetivo desestabilizar a su gobierno. A su vez, el presidente de EE.UU., George W. Bush, condenó los ataques en un país donde -dijo- "musulmanes, cristianos y judíos han florecido durante siglos". Asimismo, ratificó su determinación de luchar contra el terrorismo internacional.
Israel, que mantiene buenas relaciones con el gobierno de Erdogan, responsabilizó al "creciente antisemitismo" europeo por estos ataques. "Las críticas de Europa contra Israel envalentonan el terrorismo verbal, lo que conduce al terrorismo físico", dijo el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Silvan Shalom. En cambio, la Liga Arabe, que condenó los ataques contra civiles, dijo que es Israel la que incita al terrorismo. "Las constantes violaciones israelíes a las resoluciones internacionales promueven la visión de que todo puede violarse", dijo el vocero de la Liga, Amr Mussa.

Escenas dantescas
Las poderosas explosiones, que se escucharon en toda la ciudad, dejaron una huella de destrucción en las estrechas calles de Estambul. Entre escombros y trozos de cristal, los heridos cubiertos de sangre intentaban salir del infierno. De las tuberías de gas arrancadas por la deflagración salían poderosas llamas. Uno de los estallidos ocurrió a metros del principal templo judío de la ciudad, Neve Shalom (Oasis de Paz), en el que se celebraba el Sabbat sagrado judío. La fachada se desplomó con la explosión, que hizo añicos las ventanas de edificios a 70 metros a la redonda. Minutos después detonó la segunda bomba a cinco kilómetros, cerca de la sinagoga Beit Israel, y causó causó daños severos. Neve Shalom ya había sido blanco de un ataque, esa vez palestino, en 1986. Unos veinte judíos que celebraban el Sabbat murieron baleados. (Reuter)

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