15 Noviembre 2003 Seguir en 
De la provincia de Córdoba provenía la mayor parte de las camionetas 4x4 y de los lujosos autos robados que eran "blanqueados" y vendidos en Tucumán a menos de la mitad del precio de mercado. Por ello fue detenido en Córdoba un empresario, y por esa razón los gendarmes están ahora en Buenos Aires, buscando a los demás nexos de la red que tenía como centro a Tucumán.
La organización tenía muy buenos contactos en organismos oficiales, gracias a los que conseguía datos de vehículos radicados en lejanas provincias patagónicas. De ese modo podía falsificar la documentación para los robados que se convertían en "mellizos". Esas personas están vinculadas a Registros de Propiedad del Automotor e inclusive a fuerzas de seguridad, según trascendió. También a ellos se pretende descubrir. Sucede que la documentación que se encontró en Tucumán es original, pero los datos que contienen son falsos. Los vehículos tienen los números de serie adulterados. El empresario cordobés declararía entre el lunes y el martes en la Justicia Federal.
Las "mulas"
En la mira del juez federal Felipe Terán hay ahora al menos dos empresarios, que serían los que le habrían vendido las camionetas y los autos al tucumano Pedro Tomas.
Encontrarlos podría servir también para determinar quiénes eran los que llevaban esos rodados hasta Tucumán, puesto que se sabe que Pedro Bobba, ex empleado de Tomas que murió en extrañas circunstancias, era una de las personas que lo hacía con mayor regularidad. La otra "mula" sería un empleado judicial cuya identidad no está establecida fehacientemente aún, pero que según trascendió estaría también involucrado en la entrega de oficios judiciales truchos. Por ese hecho está detenido el prosecretario Hugo tarifa, subalterno del cuestionado fiscal Héctor Musi.
A partir del lunes el juez Terán ordenaría nuevas medidas que formarían parte de la pesquisa sobre la "red local", que estarían relacionadas con el secuestro de un auto Alfa Romeo que estaba en poder de un policía, y con las causas vinculadas a ese rodado que instruían los fiscales Gustavo Estofán y Musi.
La organización tenía muy buenos contactos en organismos oficiales, gracias a los que conseguía datos de vehículos radicados en lejanas provincias patagónicas. De ese modo podía falsificar la documentación para los robados que se convertían en "mellizos". Esas personas están vinculadas a Registros de Propiedad del Automotor e inclusive a fuerzas de seguridad, según trascendió. También a ellos se pretende descubrir. Sucede que la documentación que se encontró en Tucumán es original, pero los datos que contienen son falsos. Los vehículos tienen los números de serie adulterados. El empresario cordobés declararía entre el lunes y el martes en la Justicia Federal.
Las "mulas"
En la mira del juez federal Felipe Terán hay ahora al menos dos empresarios, que serían los que le habrían vendido las camionetas y los autos al tucumano Pedro Tomas.
Encontrarlos podría servir también para determinar quiénes eran los que llevaban esos rodados hasta Tucumán, puesto que se sabe que Pedro Bobba, ex empleado de Tomas que murió en extrañas circunstancias, era una de las personas que lo hacía con mayor regularidad. La otra "mula" sería un empleado judicial cuya identidad no está establecida fehacientemente aún, pero que según trascendió estaría también involucrado en la entrega de oficios judiciales truchos. Por ese hecho está detenido el prosecretario Hugo tarifa, subalterno del cuestionado fiscal Héctor Musi.
A partir del lunes el juez Terán ordenaría nuevas medidas que formarían parte de la pesquisa sobre la "red local", que estarían relacionadas con el secuestro de un auto Alfa Romeo que estaba en poder de un policía, y con las causas vinculadas a ese rodado que instruían los fiscales Gustavo Estofán y Musi.







