14 Noviembre 2003 Seguir en 
JERUSALEN.- Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) se preparan para un encuentro de sus respectivos líderes en procura de reactivar el proceso de paz. La esperanza de que el plan internacional para la paz conocido como "hoja de ruta" recobre vigencia renació tras la promesa del primer ministro de la ANP, Ahmed Qureia, de frenar la violencia desatada por los grupos radicales palestinos durante los últimos tres años de intifada. Hace dos días, los ministros del gabinete del premier prestaron juramento en Ramallah, en una ceremonia encabezada por el presidente Yasser Arafat.
El canciller israelí, Silban Shalon, anunció ayer que el proceso se reiniciará con una reunión entre Qureia y su par israelí, Ariel Sharon. "En mi opinión, Sharon y Abu Ala se reunirán dentro de diez días", dijo Shalon. Llamó la atención que haya usado el nombre de guerra del primer ministro palestino. La última reunión entre las partes a nivel de primer ministro se realizó en julio pasado entre Sharon y Mahmoud Abbas, el predecesor de Qureia.
Israel se niega a tratar con Arafat, al que acusa de fomentar la violencia. Estados Unidos respalda esta posición de su aliado. Arafat, quien permanece hace meses confinado en Ramallah, por decisión de Israel, ha negado estos cargos.
Dos objetivos
Qureia declaró que quiere poner fin a las redadas israelíes en áreas palestinas y al caos creado por los militantes radicalizados. El secretario norteamericano de Estado, Colin Powell, presionó al premier palestino para que controle a los activistas antiisraelíes, como lo exige la "hoja de ruta". "El gabinete palestino necesita declarar su firme oposición al terror y dar pasos tangibles e inmediatos contra las organizaciones terroristas", dijo. Más de mil palestinos y cientos de israelíes han muerto desde que comenzó el levantamiento palestino por un Estado propio, en setiembre de 2000, tras haberse estancado anteriores conversaciones.
Qureia anticipó también como tema prioritario el del muro de seguridad israelí, que ha dejado aisladas a grandes ciudades palestinas. Esta valla es objeto de críticas de la comunidad internacional, inclusive de EE.UU., por su fuerte impacto en la vida de los palestinos. (Télam/DPA)
El canciller israelí, Silban Shalon, anunció ayer que el proceso se reiniciará con una reunión entre Qureia y su par israelí, Ariel Sharon. "En mi opinión, Sharon y Abu Ala se reunirán dentro de diez días", dijo Shalon. Llamó la atención que haya usado el nombre de guerra del primer ministro palestino. La última reunión entre las partes a nivel de primer ministro se realizó en julio pasado entre Sharon y Mahmoud Abbas, el predecesor de Qureia.
Israel se niega a tratar con Arafat, al que acusa de fomentar la violencia. Estados Unidos respalda esta posición de su aliado. Arafat, quien permanece hace meses confinado en Ramallah, por decisión de Israel, ha negado estos cargos.
Dos objetivos
Qureia declaró que quiere poner fin a las redadas israelíes en áreas palestinas y al caos creado por los militantes radicalizados. El secretario norteamericano de Estado, Colin Powell, presionó al premier palestino para que controle a los activistas antiisraelíes, como lo exige la "hoja de ruta". "El gabinete palestino necesita declarar su firme oposición al terror y dar pasos tangibles e inmediatos contra las organizaciones terroristas", dijo. Más de mil palestinos y cientos de israelíes han muerto desde que comenzó el levantamiento palestino por un Estado propio, en setiembre de 2000, tras haberse estancado anteriores conversaciones.
Qureia anticipó también como tema prioritario el del muro de seguridad israelí, que ha dejado aisladas a grandes ciudades palestinas. Esta valla es objeto de críticas de la comunidad internacional, inclusive de EE.UU., por su fuerte impacto en la vida de los palestinos. (Télam/DPA)







