14 Noviembre 2003 Seguir en 
Un empresario de Córdoba fue detenido por Gendarmería, acusado por estar presuntamente vinculado con el caso de las 4x4 en Tucumán. Tal como lo anticipó ayer LA GACETA, los investigadores estaban buscando la conexión del caso en otras provincias. Durante el operativo fueron secuestrados además dos automóviles y una motocicleta.
Por orden del juez federal Felipe Terán, una comisión de Gendarmería había viajado a Córdoba para buscar nuevos elementos del caso. Sabían, a través del rastreo de llamadas telefónicas, que el empresario tucumano, Pedro Tomas -actualmente detenido en Villa Urquiza- mantenía contactos con un colega suyo en esa provincia antes de que estallara el caso. Los investigadores también descubrieron que el mecánico Carlos Bobba hablaba con ese empresario. Bobba falleció el 15 de junio pasado al ser atropellado en Alderetes, luego de que se realizó un allanamiento en el depósito de Tomas. Este siempre aseguró que quien podría haber hecho negocios con vehículos era Bobba, aunque este ya no podía defenderse. La Justicia tendría las grabaciones de las conversaciones que tanto Tomas como Bobba mantenían con el empresario cordobés. En el negocio de este hombre se secuestraron una cupé Toyota Célica, un Peugeot 504 y una moto. Ninguno de los vehículos habría tenido papeles, tal como los 39 que ya tiene secuestrados Gendarmería en Tucumán. Esos tres rodados, además del detenido, serán traídos en las próximas horas a esta provincia. El operativo en Córdoba fue supervisado por el comandante general Roberto Nievas Malabert, jefe de la Región III de Gendarmería.
Lo que viene
Las investigaciones no se detienen. Un grupo seguirá en Córdoba, pero otros irán a otras provincias, incluida Buenos Aires, ya que afirman que hay varios cabos sueltos. Entre otros, aún faltan encontrar las personas que entregaban documentación apócrifa para "blanquear" los vehículos. Por el caso, además de Tomas está arrestado el prosecretario judicial Hugo Tarifa, sospechado de haber firmado oficios judiciales ficticios para que los tenedores de las camionetas y de los autos pudieran circular sin problemas.
Pidieron nuevos informes a la Justicia
Los Tribunales tucumanos se convirtieron nuevamente -y durante dos horas- en un polvorín. Sucede que el juez federal Felipe Terán solicitó en forma urgente la remisión de copias certificadas de dos causas relacionadas con la entrega de un auto Alfa Romeo y de un Rover. En ambos casos intervinieron, en distintos instancias, los fiscales Héctor Abraham Musi y Gustavo Estofán.
Además, y por una de esas causas -la relacionada con el Alfa Romeo que se le secuestró al oficial de Policía detenido Raúl Argañaraz-, Terán podría ordenar nuevas detenciones en las próximas horas.
Tal como lo anticipó LA GACETA el sábado pasado, el secuestro del auto y de varios expedientes en la casa del policía, entre ellos los relacionados con ese auto y con el Rover que Musi habría usado, generó que se haya iniciado una nueva serie de medidas en la Justicia Federal.
El Alfa Romeo le fue entregado a la Regional Norte (Argañaraz estaba en la Brigada Norte) por Estofán durante la feria judicial de julio pasado, según se supo. El policía había sido quien secuestró el rodado en una calle de Yerba Buena. Pero antes había estado secuestrado en la Fiscalía V, y el secretario Roque Medina, aparentemente por instrucciones de Musi (estaba subrogando la fiscalía antes de que asumiera Alejandro Noguera), se lo habría entregado a Fernando Lazarte, un hombre procesado en el caso del "blanqueo" de vehículos robados a través de oficios judiciales truchos y de causas "fabricadas".
Gendarmería estaba buscando ese auto desde que en junio pasado comenzó la investigación del caso, puesto que se sabía que en un allanamiento que la Policía realizó en noviembre del año pasado en los talleres del detenido empresario Pedro Tomas había sido detectado y no secuestrado. Allí también se encontró un oficio que designaba a Zelarayán depositario judicial del Alfa Romeo. Por ello, y ante la notoriedad del caso, llamó la atención que Argañaraz no haya entregado el auto y que Estofán no le haya enviado la causa a Terán, cuando en julio él la pidió junto a otras siete relacionadas con el caso.
Insatisfechos
Estofán, al conocerse el secuestro de expedientes en poder de Argañaraz, tuvo que responder a un pedido de informes de la Corte que, según trascendió, no habría satisfecho totalmente a las autoridades del Poder Judicial tucumano.
El otro caso es el del auto Rover que Estofán le entregó a la Dirección de Investigaciones por pedido del Ministerio de Gobierno, y que usó Musi, cuando ello está totalmente prohibido.
Por ese caso Musi fue sometido a un sumario administrativo que podría derivar en otro pedido de juicio político en su contra, pero esta vez solicitado por la Corte.
Por orden del juez federal Felipe Terán, una comisión de Gendarmería había viajado a Córdoba para buscar nuevos elementos del caso. Sabían, a través del rastreo de llamadas telefónicas, que el empresario tucumano, Pedro Tomas -actualmente detenido en Villa Urquiza- mantenía contactos con un colega suyo en esa provincia antes de que estallara el caso. Los investigadores también descubrieron que el mecánico Carlos Bobba hablaba con ese empresario. Bobba falleció el 15 de junio pasado al ser atropellado en Alderetes, luego de que se realizó un allanamiento en el depósito de Tomas. Este siempre aseguró que quien podría haber hecho negocios con vehículos era Bobba, aunque este ya no podía defenderse. La Justicia tendría las grabaciones de las conversaciones que tanto Tomas como Bobba mantenían con el empresario cordobés. En el negocio de este hombre se secuestraron una cupé Toyota Célica, un Peugeot 504 y una moto. Ninguno de los vehículos habría tenido papeles, tal como los 39 que ya tiene secuestrados Gendarmería en Tucumán. Esos tres rodados, además del detenido, serán traídos en las próximas horas a esta provincia. El operativo en Córdoba fue supervisado por el comandante general Roberto Nievas Malabert, jefe de la Región III de Gendarmería.
Lo que viene
Las investigaciones no se detienen. Un grupo seguirá en Córdoba, pero otros irán a otras provincias, incluida Buenos Aires, ya que afirman que hay varios cabos sueltos. Entre otros, aún faltan encontrar las personas que entregaban documentación apócrifa para "blanquear" los vehículos. Por el caso, además de Tomas está arrestado el prosecretario judicial Hugo Tarifa, sospechado de haber firmado oficios judiciales ficticios para que los tenedores de las camionetas y de los autos pudieran circular sin problemas.
Los Tribunales tucumanos se convirtieron nuevamente -y durante dos horas- en un polvorín. Sucede que el juez federal Felipe Terán solicitó en forma urgente la remisión de copias certificadas de dos causas relacionadas con la entrega de un auto Alfa Romeo y de un Rover. En ambos casos intervinieron, en distintos instancias, los fiscales Héctor Abraham Musi y Gustavo Estofán.
Además, y por una de esas causas -la relacionada con el Alfa Romeo que se le secuestró al oficial de Policía detenido Raúl Argañaraz-, Terán podría ordenar nuevas detenciones en las próximas horas.
Tal como lo anticipó LA GACETA el sábado pasado, el secuestro del auto y de varios expedientes en la casa del policía, entre ellos los relacionados con ese auto y con el Rover que Musi habría usado, generó que se haya iniciado una nueva serie de medidas en la Justicia Federal.
El Alfa Romeo le fue entregado a la Regional Norte (Argañaraz estaba en la Brigada Norte) por Estofán durante la feria judicial de julio pasado, según se supo. El policía había sido quien secuestró el rodado en una calle de Yerba Buena. Pero antes había estado secuestrado en la Fiscalía V, y el secretario Roque Medina, aparentemente por instrucciones de Musi (estaba subrogando la fiscalía antes de que asumiera Alejandro Noguera), se lo habría entregado a Fernando Lazarte, un hombre procesado en el caso del "blanqueo" de vehículos robados a través de oficios judiciales truchos y de causas "fabricadas".
Gendarmería estaba buscando ese auto desde que en junio pasado comenzó la investigación del caso, puesto que se sabía que en un allanamiento que la Policía realizó en noviembre del año pasado en los talleres del detenido empresario Pedro Tomas había sido detectado y no secuestrado. Allí también se encontró un oficio que designaba a Zelarayán depositario judicial del Alfa Romeo. Por ello, y ante la notoriedad del caso, llamó la atención que Argañaraz no haya entregado el auto y que Estofán no le haya enviado la causa a Terán, cuando en julio él la pidió junto a otras siete relacionadas con el caso.
Insatisfechos
Estofán, al conocerse el secuestro de expedientes en poder de Argañaraz, tuvo que responder a un pedido de informes de la Corte que, según trascendió, no habría satisfecho totalmente a las autoridades del Poder Judicial tucumano.
El otro caso es el del auto Rover que Estofán le entregó a la Dirección de Investigaciones por pedido del Ministerio de Gobierno, y que usó Musi, cuando ello está totalmente prohibido.
Por ese caso Musi fue sometido a un sumario administrativo que podría derivar en otro pedido de juicio político en su contra, pero esta vez solicitado por la Corte.







