13 Noviembre 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Gobierno admitió la posibilidad de destinar, en caso de necesidad, personal del Ejército a la custodia de unidades estratégicas del país, con el objetivo de desafectar a los efectivos de Gendarmería para destinarlos como refuerzo en el combate a la inseguridad.
Así lo informó el ministro de Defensa, José Pampuro, quien sostuvo que la administración central no descarta liberar de sus actuales tareas a 1.400 gendarmes que cumplen en este momento tareas de custodia en plantas termonucleares y en represas de distintos puntos del país.
No obstante, Pampuro remarcó que se trata de una posibilidad que habría que estudiar en el marco de alguna necesidad que por este momento no se presenta.
El ministro volvió a desmentir que el Poder Ejecutivo analice sumar a las Fuerzas Armadas a la tareas de seguridad interior, al recordar que la Ley de Defensa lo prohíbe, y remarcó que el personal militar no está capacitado para realizar ese tipo de tareas.
En una conferencia de prensa que ofreció en la Casa Rosada, Pampuro también desmintió que los militares puedan resguardar las fronteras, también con el mismo propósito de liberar gendarmes. "La única posibilidad que existiría sería liberar a unos 1.400 agentes de Gendarmería que hay en algunas unidades estratégicas del país, como plantas termonucleares y represas, y como alternativa enviar a personal del Ejército para ocuparse de la seguridad en estos lugares", dijo Pampuro.
Un tema delicado
El presidente de la Comisión de Seguridad Interior de la Cámara de Diputados, el radical Fernando Montoya, advirtió que hay que tener cuidado a la hora de resolver un problema para no generar otro, y recordó que a los argentinos nos costó mucho ponernos de acuerdo en las leyes de Defensa y de Seguridad, que sobre todo prohíben la intervención de las Fuerzas Armadas en seguridad interior.
En ese sentido, apuntó que ambas normativas marcan el rol de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, y que no hay que actuar sobre la emergencia y por ello violar leyes fundamentales, al tiempo que manifestó su oposición a habilitar la intervención militar en temas de seguridad. (DyN)
Así lo informó el ministro de Defensa, José Pampuro, quien sostuvo que la administración central no descarta liberar de sus actuales tareas a 1.400 gendarmes que cumplen en este momento tareas de custodia en plantas termonucleares y en represas de distintos puntos del país.
No obstante, Pampuro remarcó que se trata de una posibilidad que habría que estudiar en el marco de alguna necesidad que por este momento no se presenta.
El ministro volvió a desmentir que el Poder Ejecutivo analice sumar a las Fuerzas Armadas a la tareas de seguridad interior, al recordar que la Ley de Defensa lo prohíbe, y remarcó que el personal militar no está capacitado para realizar ese tipo de tareas.
En una conferencia de prensa que ofreció en la Casa Rosada, Pampuro también desmintió que los militares puedan resguardar las fronteras, también con el mismo propósito de liberar gendarmes. "La única posibilidad que existiría sería liberar a unos 1.400 agentes de Gendarmería que hay en algunas unidades estratégicas del país, como plantas termonucleares y represas, y como alternativa enviar a personal del Ejército para ocuparse de la seguridad en estos lugares", dijo Pampuro.
Un tema delicado
El presidente de la Comisión de Seguridad Interior de la Cámara de Diputados, el radical Fernando Montoya, advirtió que hay que tener cuidado a la hora de resolver un problema para no generar otro, y recordó que a los argentinos nos costó mucho ponernos de acuerdo en las leyes de Defensa y de Seguridad, que sobre todo prohíben la intervención de las Fuerzas Armadas en seguridad interior.
En ese sentido, apuntó que ambas normativas marcan el rol de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, y que no hay que actuar sobre la emergencia y por ello violar leyes fundamentales, al tiempo que manifestó su oposición a habilitar la intervención militar en temas de seguridad. (DyN)







