Dos linyeras podrían ayudar a Marcovich a probar su versión

Faltarían constancias. Según el defensor, se siguió una sola línea de investigación, la que implicaba a su cliente, y se descartó otras. Quieren reconstruir las últimas horas de la víctima

UNA JORNADA TRANQUILA. Carlos Marcovich (centro) no tuvo que escuchar ayer testimonios en su contra.
UNA JORNADA TRANQUILA. Carlos Marcovich (centro) no tuvo que escuchar ayer testimonios en su contra.
13 Noviembre 2003
"Poca soda" y "El Boxeador", dos linyeras que compartían sus días bebiendo en abundancia con el asesinado Juan Carlos Carrizo, deberán ser buscados por la Policía para que declaren en el juicio que se le sigue a Carlos Marcovich por el crimen ocurrido el 26 de abril de 2000 en La Aguadita.
Eso pidió el defensor del acusado, Guillermo Sokolic, con el argumento de que "ellos son el origen de la investigación policial, que estuvo siempre dirigida a un solo criterio", el de la presunta responsabilidad de Marcovich en el hecho.
Según Sokolic fue llamativo que la Policía se dirigiera directamente a la esquina de Frías Silva y Lavalle, donde vivía Carrizo desde hacía más de cinco años. Los investigadores llegaron a comprobar la identidad de la víctima (luego se confirmó con estudios de ADN) cuatro días después del crimen, cuando vecinos de esa esquina lo identificaron en base a las fotos.
El cuerpo de Carrizo había sido hallado junto al auto de Marcovich; tenía un corte de pelo similar al del acusado, y llevaba puesto su reloj y documentos personales cerca. Murió por la acción del fuego que el homicida generó rociándolo con combustible. Cuando horas después se descubrió que el cuerpo no era de Marcovich, empezaron a hacerse averiguaciones para conocer su identidad, al tiempo que las sospechas empezaban a recaer sobre quien está siendo juzgado. Los linyeras conocidos como "Poca soda" y "Boxeador" fueron entrevistados por la Policía, pero no hay constancias de ello. Los linyeras fueron mencionados por vecinos de la zona. Ninguno de ellos, no obstante, habría visto lo que le sucedió a Carrizo, sino que otras dos personas, un linyera conocido como "Cañita" y un vendedor ambulante al que todos llaman "Verdulero". Estos dos últimos, según los testimonios de los vecinos Lorenza Ramírez de Castro, su nieta María Cecilia Castro, y Luis Mirad, comentaron que el lunes 24 de abril, dos días antes del crimen, vieron que Carrizo fue "levantado" por desconocidos en un auto ("El Verdulero" dijo que era celeste, como el Renault 9 de Marcovich).
Los tres testigos dijeron que conocían a Carrizo, que era un hombre amable al que solían ayudar con comida, ropa o café, además de darle algunas monedas con las que compraba alcohol puro. También dijeron que la última vez que lo vieron fue el lunes 24, y que por esos días padecía de serios problemas gástricos que le ocasionaban vómitos con sangre.

Presunta inducción
"Estos linyeras tendrían que haber sido citados. No desconfío de la investigación policial, pero da la impresión de que estuvo inducida", dijo Sokolic sin aclarar quiénes, por qué y para qué habrían guiado la investigación para identificar a Carrizo e inculpar por su asesinato a Marcovich. Hoy a las 9, los jueces Pedro Roldán Vázquez, Carlos Norry y Julio Espíndola Aráoz, continuarán escuchando testimonios para determinar, posiblemente a mediados de la semana próxima, si Marcovich es culpable o inocente.

Negativa
Pedro Villafañe es un vecino y amigo de la infancia de Carlos Marcovich, y negó rotundamente que el linyera Juan Carlos Carrizo haya formado parte del grupo que hasta hace unos 20 años, cuando el acusado se casó, se juntaba para jugar al fútbol en el barrio. Esa versión la dieron testigos que declararán en los próximos días.
Villafañe, al igual que los compañeros de trabajo de Marcovich y que su ex amante, la médica Viviana Abraham, afirmaron que el imputado es un buen hombre, al que nunca vieron con arranques violentos.

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