11 Noviembre 2003 Seguir en 
VIENA.- Irán se comprometió formalmente a congelar en forma inmediata su programa de enriquecimiento de uranio, en un gesto que busca la distensión con la comunidad internacional. Estados Unidos, sobre todo, acusa a Teherán de trabajar en forma secreta en la fabricación de armamento nuclear, acusación que Irán ha rechazado en forma sistemática y sostiene que su programa nuclear sólo tiene fines pacíficos. El uranio altamente enriquecido puede ser utilizado para fabricar armas nucleares.
La esperada carta de compromiso fue entregada ayer a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) por el representante iraní ante este organismo. En la declaración escrita de garantía, Teherán acepta el protocolo adicional de esa organización sobre el acuerdo de no desarrollo de armas nucleares, con lo cual permitirá la realización de controles estrictos y sorpresivos por partes de los inspectores de la AIEA. "Este es un hecho laudable y positivo", sostuvo el director general de la AIEA, el egipcio Mohammed El Baradei.
Irregularidades
Paralelamente, trascendió que los inspectores nucleares no hallaron pruebas de la existencia de un programa nuclear con fines militares en Irán, como denunció EE.UU. Este dato se encuentra en el informe provisional que El Baradei entregó ayer a los miembros de la AIEA. El reporte será debatido en la próxima reunión del Consejo de Gobernadores de esa entidad, el próximo 20, en Viena. Si bien este documento de once páginas es secreto, se supo que también se refiere a una serie de quebrantamientos de las obligaciones de Irán ante la AIEA, debido a actividades nucleares no declaradas.
Rusia aplaudió el gesto iraní, y consideró que a partir de ahora no existiría impedimento para continuar con los programas de colaboración nuclear rusa a Teherán. (Especial)
La esperada carta de compromiso fue entregada ayer a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) por el representante iraní ante este organismo. En la declaración escrita de garantía, Teherán acepta el protocolo adicional de esa organización sobre el acuerdo de no desarrollo de armas nucleares, con lo cual permitirá la realización de controles estrictos y sorpresivos por partes de los inspectores de la AIEA. "Este es un hecho laudable y positivo", sostuvo el director general de la AIEA, el egipcio Mohammed El Baradei.
Irregularidades
Paralelamente, trascendió que los inspectores nucleares no hallaron pruebas de la existencia de un programa nuclear con fines militares en Irán, como denunció EE.UU. Este dato se encuentra en el informe provisional que El Baradei entregó ayer a los miembros de la AIEA. El reporte será debatido en la próxima reunión del Consejo de Gobernadores de esa entidad, el próximo 20, en Viena. Si bien este documento de once páginas es secreto, se supo que también se refiere a una serie de quebrantamientos de las obligaciones de Irán ante la AIEA, debido a actividades nucleares no declaradas.
Rusia aplaudió el gesto iraní, y consideró que a partir de ahora no existiría impedimento para continuar con los programas de colaboración nuclear rusa a Teherán. (Especial)







