LA GACETA / FOTO DE JORGE FIGUEROA
14 Diciembre 2013 Seguir en 

Una situación insólita se vivió ayer: al mediodía, en el Rectorado de la UNT, una boda se realizó en el amplio patio. No se sabe si hay antecedentes de un casamiento en la casa de altos estudios. Dos empleados no docentes, Liliana Núñez y Roberto Ibarra, fueron los contrayentes de la ceremonia civil, en la que participaron familiares y compañeros del trabajo. Ella es empleada de la Escuela de Educación Física, y él, de la sección Haberes del Rectorado. Testigo fue Ángel “Zurdo” Morales, el secretario general de APUNT.







