10 Noviembre 2003 Seguir en 
Las familias de los aspirantes a ingresar a la Policía que quedaron afuera tendrían razón en varias de sus denuncias y planteos. Por ello, no se descarta que los funcionarios del Ministerio de Gobierno y de la Policía de la gestión de Julio Miranda terminen acusados por las supuestas irregularidades. El problema que surge ahora es que no hay un orden de méritos establecido para cubrir las vacantes que se den con las bajas que se avecinan.
El secretario de Seguridad Ciudadana, Osvaldo Nieva, confirmó que se están investigando las presuntas anomalías en cuatro niveles diferentes.
En el primero están los aspirantes que no hicieron el curso o no lo terminaron, y los que tienen más de 30 años, quienes no podrían haber ingresado. En ese rubro hay detectados hasta ahora 60 casos irregulares, dijo Nieva. En el siguiente escalón están los que tienen antecedentes penales y de todos modos ingresaron. De las 570 incorporaciones que se hicieron en setiembre pasado, hay 200 carpetas en las que no están las planillas de antecedentes. Aunque ello no implica que todas esas personas tengan antecedentes, se estima que habría varios con causas pendientes. Finalmente, se ubican los que "entraron por la ventana", sin hacer el curso ni haber participado en el cuestionado sorteo. Nieva calcula que habrá que darles de baja a más de 100 nuevos policías, y no descartó que el número que dan los familiares de los excluidos -400 ingresos irregulares- termine siendo real. El funcionario aclaró, no obstante, que deberá estudiarse con cuidado la situación, puesto que las vacantes que quedarán deberán cubrirse a la brevedad y no hay mecanismos preestablecidos para hacerlo. Son casi 1.000 los hombres y mujeres que estuvieron en el sorteo e hicieron el curso, pero no hay registros sobre sus capacidades y antecedentes, dado que en el curso sólo se informó respecto de quiénes aprobaron y quiénes no, sin dar un orden de méritos. Nieva dijo que lo más probable es que se haga un breve curso de unos cuatro o cinco días, en los que se deberá tener en cuenta el nivel de estudios y las capacidades de los aspirantes. Ello, además, dejaría los listados para que quienes no ingresen en esta nueva tanda, lo hagan cuando se produzcan nuevas vacantes.
El secretario de Seguridad Ciudadana, Osvaldo Nieva, confirmó que se están investigando las presuntas anomalías en cuatro niveles diferentes.
En el primero están los aspirantes que no hicieron el curso o no lo terminaron, y los que tienen más de 30 años, quienes no podrían haber ingresado. En ese rubro hay detectados hasta ahora 60 casos irregulares, dijo Nieva. En el siguiente escalón están los que tienen antecedentes penales y de todos modos ingresaron. De las 570 incorporaciones que se hicieron en setiembre pasado, hay 200 carpetas en las que no están las planillas de antecedentes. Aunque ello no implica que todas esas personas tengan antecedentes, se estima que habría varios con causas pendientes. Finalmente, se ubican los que "entraron por la ventana", sin hacer el curso ni haber participado en el cuestionado sorteo. Nieva calcula que habrá que darles de baja a más de 100 nuevos policías, y no descartó que el número que dan los familiares de los excluidos -400 ingresos irregulares- termine siendo real. El funcionario aclaró, no obstante, que deberá estudiarse con cuidado la situación, puesto que las vacantes que quedarán deberán cubrirse a la brevedad y no hay mecanismos preestablecidos para hacerlo. Son casi 1.000 los hombres y mujeres que estuvieron en el sorteo e hicieron el curso, pero no hay registros sobre sus capacidades y antecedentes, dado que en el curso sólo se informó respecto de quiénes aprobaron y quiénes no, sin dar un orden de méritos. Nieva dijo que lo más probable es que se haga un breve curso de unos cuatro o cinco días, en los que se deberá tener en cuenta el nivel de estudios y las capacidades de los aspirantes. Ello, además, dejaría los listados para que quienes no ingresen en esta nueva tanda, lo hagan cuando se produzcan nuevas vacantes.







