10 Noviembre 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El jefe de gabinete, Alberto Fernández, advirtió que hay que terminar "con los que amenazan", que son, según opinó, los que "quieren seguir adelante con los mecanismos de corrupción que imperaron en los últimos años".
El funcionario hizo alusión así a las amenazas que recibieron el presidente Néstor Kirchner y su familia, aunque evitó dar más opiniones al respecto. "Que estemos hablando de las amenazas implica que ellos cumplan su objetivo, y eso no me parece que sea bueno", sostuvo.
"No es usual que se amenace a un Presidente, a un ministro, a un secretario. No es usual que la amenaza sea un método", completó, en declaraciones al programa "Radiofotos" de radio América. "Hay que terminar con los pocos que, por vía ilegítima, sostienen ganancias en desmedro del conjunto", afirmó el funcionario. "Los argentinos, en su inmensa mayoría, acompañan lo que hacemos y nos dan tranquilidad de que las convicciones son las correctas, porque queremos vivir en un clima de paz, seguridad, tranquilidad y crecimiento", afirmó. La existencia de amenazas contra el jefe de Estado se conocieron el viernes por boca de los piqueteros Luis D?Elía y Juan Carlos Alderete, quienes se habían reunido con el jefe de Estado en la Casa de Gobierno.
"Ir a fondo"
Según explicó Alderete, Kirchner les dijo que, a pesar de que había sido amenazado estaba decidido a "ir a fondo". Agregó que Kirchner les dijo que es muy fuerte el avance que quieren dar algunas empresas privatizadas -"así como la corrupción en la Policía Bonaerense", habría afirmado el Presidente-.
El propio Kirchner reconoció luego haber recibido amenazas y, según trascendió ayer, las intimidaciones se habrían producido el fin de semana pasado cuando el Presidente se encontraba en Río Gallegos. Fueron recibidas en teléfonos del jefe de Estado. Las amenazas se produjeron luego de que Kirchner encabezó la ofensiva contra la Policía Bonaerense, a la que acusó de estar involucrada en varios hechos delictivos; en especial, en los casos de secuestros extorsivos. Esa posición fue avalada por la primera línea del Gabinete y amplificada por el ministro de Justicia, Gustavo Beliz, quien habló incluso de los vínculos entre política, policía y delito. (DyN-Especial)
El funcionario hizo alusión así a las amenazas que recibieron el presidente Néstor Kirchner y su familia, aunque evitó dar más opiniones al respecto. "Que estemos hablando de las amenazas implica que ellos cumplan su objetivo, y eso no me parece que sea bueno", sostuvo.
"No es usual que se amenace a un Presidente, a un ministro, a un secretario. No es usual que la amenaza sea un método", completó, en declaraciones al programa "Radiofotos" de radio América. "Hay que terminar con los pocos que, por vía ilegítima, sostienen ganancias en desmedro del conjunto", afirmó el funcionario. "Los argentinos, en su inmensa mayoría, acompañan lo que hacemos y nos dan tranquilidad de que las convicciones son las correctas, porque queremos vivir en un clima de paz, seguridad, tranquilidad y crecimiento", afirmó. La existencia de amenazas contra el jefe de Estado se conocieron el viernes por boca de los piqueteros Luis D?Elía y Juan Carlos Alderete, quienes se habían reunido con el jefe de Estado en la Casa de Gobierno.
"Ir a fondo"
Según explicó Alderete, Kirchner les dijo que, a pesar de que había sido amenazado estaba decidido a "ir a fondo". Agregó que Kirchner les dijo que es muy fuerte el avance que quieren dar algunas empresas privatizadas -"así como la corrupción en la Policía Bonaerense", habría afirmado el Presidente-.
El propio Kirchner reconoció luego haber recibido amenazas y, según trascendió ayer, las intimidaciones se habrían producido el fin de semana pasado cuando el Presidente se encontraba en Río Gallegos. Fueron recibidas en teléfonos del jefe de Estado. Las amenazas se produjeron luego de que Kirchner encabezó la ofensiva contra la Policía Bonaerense, a la que acusó de estar involucrada en varios hechos delictivos; en especial, en los casos de secuestros extorsivos. Esa posición fue avalada por la primera línea del Gabinete y amplificada por el ministro de Justicia, Gustavo Beliz, quien habló incluso de los vínculos entre política, policía y delito. (DyN-Especial)







