09 Noviembre 2003 Seguir en 
Riad.- Al menos 30 personas murieron y otras 50 resultaron heridas, según reportes del canal Al Arabiya, en un atentado con explosivos en un barrio de residentes extranjeros en Riad, la capital de Arabia Saudita, un día después de que Estados Unidos cerró sus sedes diplomáticas en este país. Se oyeron al menos tres explosiones en un corto lapso, a las que les siguieron disparos de armas automáticas, en el barrio diplomático ubicado a cinco kilómetros de El Muhajja, un complejo habitado por una mayoría de árabes que poseen pasaportes europeos o estadounidenses. Casi todas las embajadas, incluida la de EE.UU., y la mayoría de las residencias de diplomáticos extranjeros se encuentran en el barrio referido. Otros complejos residenciales cercanos albergan a empresarios occidentales. Las calles estaban llenas de gente a última hora de la noche, debido al Ramadán, el mes sagrado en el que los musulmanes ayunan durante el día.
El mensaje de Bin Laden
Varios equipos paramédicos asistían a las víctimas, mientras los bomberos trataban de sofocar un incendio causado por las explosiones. Arabia Saudita, lugar de nacimiento del Islam, es el mayor exportador de petróleo del mundo y está tratando de combatir el surgimiento de una ola de violencia islámica que, se cree, está vinculada a la red Al Qaeda, del saudita Osama Bin Laden. Cinco militantes islámicos han muerto desde el lunes en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. En una cinta difundida el mes pasado, Bin Laden prometió más ataques suicidas dentro y fuera de Estados Unidos, y dijo que los objetivos serían dirigentes sauditas y extranjeros con puestos importantes en el reino árabe. En mayo pasado, un ataque terrorista contra complejos residenciales en Riad dejó 35 muertos.
Morteros en Bagdad
Horas antes de este episodio, la guerrilla iraquí atacó con morteros la sede de la administración estadounidense en Bagdad. Según fuentes militares, no hubo víctimas. Fuentes del Pentágono vincularon ambos ataques a una ofensiva generalizada en la región contra intereses estadounidenses.Desde el 1 de mayo, cuando EE.UU. proclamó la caída de Saddam Hussein en Irak, suman 150 los soldados norteamericanos muertos por fuego enemigo en Irak. "Estamos frente a un grave problema de seguridad en Irak", admitió un funcionario diplomático de Washington. (Reuter/Télam/DPA)
El mensaje de Bin Laden
Varios equipos paramédicos asistían a las víctimas, mientras los bomberos trataban de sofocar un incendio causado por las explosiones. Arabia Saudita, lugar de nacimiento del Islam, es el mayor exportador de petróleo del mundo y está tratando de combatir el surgimiento de una ola de violencia islámica que, se cree, está vinculada a la red Al Qaeda, del saudita Osama Bin Laden. Cinco militantes islámicos han muerto desde el lunes en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. En una cinta difundida el mes pasado, Bin Laden prometió más ataques suicidas dentro y fuera de Estados Unidos, y dijo que los objetivos serían dirigentes sauditas y extranjeros con puestos importantes en el reino árabe. En mayo pasado, un ataque terrorista contra complejos residenciales en Riad dejó 35 muertos.
Morteros en Bagdad
Horas antes de este episodio, la guerrilla iraquí atacó con morteros la sede de la administración estadounidense en Bagdad. Según fuentes militares, no hubo víctimas. Fuentes del Pentágono vincularon ambos ataques a una ofensiva generalizada en la región contra intereses estadounidenses.Desde el 1 de mayo, cuando EE.UU. proclamó la caída de Saddam Hussein en Irak, suman 150 los soldados norteamericanos muertos por fuego enemigo en Irak. "Estamos frente a un grave problema de seguridad en Irak", admitió un funcionario diplomático de Washington. (Reuter/Télam/DPA)







