Alperovich prometió acabar con la inseguridad en 3 meses

El hombre que mató a un delincuente e hirió a otro reanimó la polémica en una ciudad que concentra riquezas. La Policía descarta que haya una ola de violencia.

09 Noviembre 2003
El gobernador José Alperovich aseguró que, en tres meses, se resolverá el problema de la inseguridad en Tucumán.Lo afirmó en Simoca, durante un acto oficial, luego de contar que autoridades nacionales le ofrecieron ayuda para mejorar la situación de la provincia, marcada por la sensación de impunidad e inseguridad.
"Les dije que no, que confiaba en mi institución. De ahí que hablé con el ministro de Seguridad, con el jefe de Policía y con la plana mayor de la fuerza. Y ahora les puedo asegurar que en tres meses se resolverá el problema de la seguridad en nuestro territorio", dijo Alperovich.
El gobernador se refirió de esa manera a la situación en general; pero, especialmente, al caso de Martín Bellomío, el hombre que abatió a un delincuente e hirió gravemente a otro, en su casa de Yerba Buena el viernes a la siesta.
Los vecinos de esa ciudad sienten temor, aunque reconocen que no hay una ola de inseguridad, que los delitos son pocos y focalizados, y que la Policía recorre frecuentemente las calles en tareas preventivas.

A puertas cerradas
"Atiendo con las puertas cerradas desde siempre por las dudas", dijo Josefa de Gordillo, quien tiene un almacén en Rubén Darío al 100.
El dueño de un minimercado de avenida Aconquija al 100 se siente seguro desde hace dos años, cuando a una semana de abrir su local tuvo que contratar a un policía para que proteja el local. "Me asaltaron a punta de pistola, fue muy violento", dijo, negándose a dar su identidad.
Gabriel, de una farmacia de la zona norte de Yerba Buena, también atiende tras las rejas, y sólo les abre a conocidos. Hace dos semanas, evitó ser asaltado cuando cerró la puerta y dejó afuera al maleante.
A la vuelta de su local, un telecentro cerró hace algunos meses por la cantidad de asaltos sufridos.
El jefe de Policía, comisario general Pedro Ledesma, y el jefe de zona de Yerba Buena, comisario inspector Marcial Escobar, coincidieron en que no hay ola de inseguridad en Yerba Buena, y destacaron que en la última semana, entre el atraco en la casa del ex funcionario provincial Rodolfo Neme (lo encañonaron en su casa el sábado) y el de la vivienda de Bellomío, casi no se produjeron asaltos o robos en la zona.Los jefes policiales destacaron que por turno hay 25 policías que patrullan preventivamente la ciudad en autos, en motos o a pie, y que los fines de semana llegan a 70 los uniformados.Los vecinos de la ciudad destacaron que los delitos más frecuentes son los arrebatos en las zonas comerciales, y los robos en las casas de familia en las que no hay nadie. De todos modos, las casas están enrejadas, con perros, alarmas y vigilancia privada en la mayoría de los casos.

El uso de armas es muy riesgoso

"Tener un arma en la casa no implica seguridad, sino responsabilidad", afirmó el oficial principal Manuel Bernachi, un instructor de tiro de la Policía que consideró que es muy riesgoso que los civiles se armen.
El jefe de Policía, comisario general Pedro Ledesma, contó que, a pesar de que estuvo en muchos enfrentamientos, nunca mató a nadie. Y reflexionó tratando de ponerse en el lugar de Martín Bellomío: "es algo muy duro, hay que vivir esa situación. Pero es algo para analizar con cuidado porque no se sabe hasta dónde podría llegar el delincuente ni cómo podría terminar todo".El comisario principal Marcial Escobar, por su parte, aseguró que Bellomío, como cualquier persona (policía o civil) que pasa por un trance de ese tipo, debe recibir ayuda profesional para superar el trance. "Uno sabe que la vida la quita Dios, no otro humano", señaló.
Los tres policías dijeron que un civil, para tener armas, debe recibir una capacitación similar a la de los policías. No se trata sólo de tener armas, sino de saber usarlas en el momento oportuno sin poner en riesgo la vida de sus seres queridos ni la suya propia.

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