07 Noviembre 2003 Seguir en 
Un numeroso grupo de remiseros protestó ayer durante varias horas en el parque 9 de Julio contra los controles que realiza la Dirección de Transporte de la provincia.
Cerca de 200 vehículos interrumpieron el tránsito desde la mañana y hasta pasadas las 15. Los choferes incluso amenazaron con bloquear el ingreso a la terminal de ómnibus, para reclamar que se les permita trabajar -a pesar de estar fuera de las normas- hasta que se reglamente su labor.
El conflicto empezó cuando la nueva Dirección de Tránsito de la Provincia decidió intensificar los controles. "Nosotros no podemos llegar sin el pan a nuestras casas", se justifico Juan González, uno de los manifestantes. "Los inspectores de la Dirección de Transporte de la Provincia nos amenazan con no dejarnos trabajar. Por eso estamos protestando contra esa repartición, ya que no logramos dialogar con sus directivos", se quejó González.
Cosas distintas
Los conductores nucleados en la Federación de Cooperativas se reunieron después con el secretario de Seguridad Ciudadana, Osvaldo Nieva, para plantearle sus reclamos.
El funcionario, no obstante, dijo que el problema de las licencias y de la legalidad de los autos de alquiler está fuera de la órbita de la Provincia. "Las licencias son otorgadas por cada municipio", explicó. Se harán controles -señaló- de la documentación y del estado de los vehículos, y del uso de las normas de seguridad". "Habrá un período de advertencia. Pero en unos días más, el auto que no esté en condiciones, será secuestrado", afirmó Nieva.
También se harán operativos en las "terminales truchas", que funcionan en distintas zonas de la capital y en localidades del interior.
Por su parte, el director de Transporte, Lorenzo Ponce, indicó: "yo no puedo autorizarlos ni legalizarlos; nosotros estamos sólo para hacer cumplir la ley". El funcionario estimó que hay unos 7.000 autos truchos en Tucumán, y tan sólo 1.200 legales.
Cerca de 200 vehículos interrumpieron el tránsito desde la mañana y hasta pasadas las 15. Los choferes incluso amenazaron con bloquear el ingreso a la terminal de ómnibus, para reclamar que se les permita trabajar -a pesar de estar fuera de las normas- hasta que se reglamente su labor.
El conflicto empezó cuando la nueva Dirección de Tránsito de la Provincia decidió intensificar los controles. "Nosotros no podemos llegar sin el pan a nuestras casas", se justifico Juan González, uno de los manifestantes. "Los inspectores de la Dirección de Transporte de la Provincia nos amenazan con no dejarnos trabajar. Por eso estamos protestando contra esa repartición, ya que no logramos dialogar con sus directivos", se quejó González.
Cosas distintas
Los conductores nucleados en la Federación de Cooperativas se reunieron después con el secretario de Seguridad Ciudadana, Osvaldo Nieva, para plantearle sus reclamos.
El funcionario, no obstante, dijo que el problema de las licencias y de la legalidad de los autos de alquiler está fuera de la órbita de la Provincia. "Las licencias son otorgadas por cada municipio", explicó. Se harán controles -señaló- de la documentación y del estado de los vehículos, y del uso de las normas de seguridad". "Habrá un período de advertencia. Pero en unos días más, el auto que no esté en condiciones, será secuestrado", afirmó Nieva.
También se harán operativos en las "terminales truchas", que funcionan en distintas zonas de la capital y en localidades del interior.
Por su parte, el director de Transporte, Lorenzo Ponce, indicó: "yo no puedo autorizarlos ni legalizarlos; nosotros estamos sólo para hacer cumplir la ley". El funcionario estimó que hay unos 7.000 autos truchos en Tucumán, y tan sólo 1.200 legales.







