07 Noviembre 2003 Seguir en 
Si hubiera un incendio en la Escuela Técnica profesor Rafael Marino, de Tafí Viejo, los daños serían mínimos y es muy probable que no hubiese que lamentar víctimas. Al menos esto se desprende de la evaluación que hicieron los expertos, luego de un simulacro de incendio que se realizó ayer en ese establecimiento educativo.
Unos 500 estudiantes secundarios protagonizaron una simulación de gran despliegue junto con el cuerpo de Bomberos Voluntarios de Tafí Viejo, agentes del Siprosa y personal de Defensa Civil de ese municipio.
El operativo formó parte de un trabajo práctico coordinado por el profesor de Higiene y Seguridad Industrial, Félix Carrizo, y los alumnos de sexto año de la escuela. El simulacro se prolongó por algo más de una hora, incluyó fuego real en el edificio de dos plantas y fue observado por un equipo de evaluadores, que luego formuló un dictamen sobre la maniobra.
"Se trata del primer simulacro contra incendios en un establecimiento educativo, sin la intervención de ninguna ART (Aseguradora de Riesgos del Trabajo); es parte de una iniciativa para incorporar de manera activa los planes contra incendios en las escuelas y colegios de Tucumán", explicó Carrizo.
La simulación fue casi perfecta, salvo pequeños detalles que son solucionables -como por ejemplo el orden en la evacuación-, según concluyó el equipo de evaluadores, que estuvo integrado por Jose Antonio Ruso (Consejo Profesional de la Ingeniería de Tucumán, Copit); José Mayorga (Bomberos de Tafí Viejo); Fernando Apestey y Rafael Rotger (Higiene y Seguridad de la Provincia); Leopoldo Angel (Citrusvil); y Julio Mena (coordinador de Higiene y Seguridad de LA GACETA).
Unos 500 estudiantes secundarios protagonizaron una simulación de gran despliegue junto con el cuerpo de Bomberos Voluntarios de Tafí Viejo, agentes del Siprosa y personal de Defensa Civil de ese municipio.
El operativo formó parte de un trabajo práctico coordinado por el profesor de Higiene y Seguridad Industrial, Félix Carrizo, y los alumnos de sexto año de la escuela. El simulacro se prolongó por algo más de una hora, incluyó fuego real en el edificio de dos plantas y fue observado por un equipo de evaluadores, que luego formuló un dictamen sobre la maniobra.
"Se trata del primer simulacro contra incendios en un establecimiento educativo, sin la intervención de ninguna ART (Aseguradora de Riesgos del Trabajo); es parte de una iniciativa para incorporar de manera activa los planes contra incendios en las escuelas y colegios de Tucumán", explicó Carrizo.
La simulación fue casi perfecta, salvo pequeños detalles que son solucionables -como por ejemplo el orden en la evacuación-, según concluyó el equipo de evaluadores, que estuvo integrado por Jose Antonio Ruso (Consejo Profesional de la Ingeniería de Tucumán, Copit); José Mayorga (Bomberos de Tafí Viejo); Fernando Apestey y Rafael Rotger (Higiene y Seguridad de la Provincia); Leopoldo Angel (Citrusvil); y Julio Mena (coordinador de Higiene y Seguridad de LA GACETA).







