06 Noviembre 2003 Seguir en 
Tres hermanos se entregaron a la Policía ayer a la mañana por estar presuntamente vinculados con el brutal homicidio del joven Néstor Rodolfo Carabajal, ocurrido el domingo a la noche en el barrio El Salvador.
Se trata de Julio César "Quico", de 22 años, Francisco Antonio "Machilo", de 24 y Domingo Antonio "Cuqui" Alcaraz, de 26. Por el hecho ya estaba detenida otra hermana de los sospechosos, Mónica Beatriz "Pimpi", de 21 años. Aún están prófugos dos hombres, uno de apellido Zóttola y otro conocido como "Raleño", según informó la Policía.
Carabajal había salido de su domicilio al escuchar disparos, y al ver a los autores de los tiros les recriminó su actitud, ya que había chicos -entre ellos sus hijos- jugando en la vereda. Luego se metió en su domicilio. Pero los asesinos, con una furia increíble, comenzaron a balear el frente de la casa; luego entraron, lo sacaron a la vereda y allí lo ejecutaron de tres disparos.
Enceguecidos
Aparentemente el raid de los homicidas había comenzado poco antes, luego de un partido de fútbol, durante el cual habrían peleado con dos hermanos de apellido Leal. Los asesinos fueron a la casa de los Leal, agredieron a los presentes y mataron un caballo. Después de asesinar a Carabajal huyeron en el auto Fiat Duna en el que se movilizaban, y en el camino hirieron a balazos a otro hombre.
Personal de la Regional Capital, al mando del comisario mayor Daniel Villarreal, y de la seccional 4ª, al mando del comisario Raúl Jerez, comenzó a buscar a los acusados. Arrestó a "Pimpi" y secuestró el vehículo, que no es de la empresa "5 Estrellas", como se informó en un principio. Ante la presión que ejerció la Policía los hermanos de "Pimpi" decidieron entregarse. Ahora quedaron a disposición de la Fiscalía VII, a cargo de Gustavo Estofán.
Se trata de Julio César "Quico", de 22 años, Francisco Antonio "Machilo", de 24 y Domingo Antonio "Cuqui" Alcaraz, de 26. Por el hecho ya estaba detenida otra hermana de los sospechosos, Mónica Beatriz "Pimpi", de 21 años. Aún están prófugos dos hombres, uno de apellido Zóttola y otro conocido como "Raleño", según informó la Policía.
Carabajal había salido de su domicilio al escuchar disparos, y al ver a los autores de los tiros les recriminó su actitud, ya que había chicos -entre ellos sus hijos- jugando en la vereda. Luego se metió en su domicilio. Pero los asesinos, con una furia increíble, comenzaron a balear el frente de la casa; luego entraron, lo sacaron a la vereda y allí lo ejecutaron de tres disparos.
Enceguecidos
Aparentemente el raid de los homicidas había comenzado poco antes, luego de un partido de fútbol, durante el cual habrían peleado con dos hermanos de apellido Leal. Los asesinos fueron a la casa de los Leal, agredieron a los presentes y mataron un caballo. Después de asesinar a Carabajal huyeron en el auto Fiat Duna en el que se movilizaban, y en el camino hirieron a balazos a otro hombre.
Personal de la Regional Capital, al mando del comisario mayor Daniel Villarreal, y de la seccional 4ª, al mando del comisario Raúl Jerez, comenzó a buscar a los acusados. Arrestó a "Pimpi" y secuestró el vehículo, que no es de la empresa "5 Estrellas", como se informó en un principio. Ante la presión que ejerció la Policía los hermanos de "Pimpi" decidieron entregarse. Ahora quedaron a disposición de la Fiscalía VII, a cargo de Gustavo Estofán.







